Los hinchas colmaron la cancha

UNA MULTITUD RESPALDO AL PLANTEL DE BOCA

Una multitud que obligó a cerrar la puertas de La Bombonera, con miles de personas que quedaron afuera del estadio sin poder ingresar, respaldó ayer al plantel de Boca Juniors con un “banderazo” y pidió al equipo que le gane a River mañana en el Monumental para conseguir la Copa Libertadores.
“Jugadores, jugadores/ no se los decimos más/ la Copa Libertadores/ de La Boca no se va”, fue el hit que los hinchas cantaron reiteradamente, mientras los jugadores saludaban y también aplaudían a las colmadas tribunas.
Tras un ejercicio con pelota y un divertido “picado” con todos los jugadores mezclados -y separados por pecheras verdes y blancas- en un espacio reducido, con varios goles gritados por la gente, los jugadores y el cuerpo técnico recorrieron el campo de juego y saludaron a los cuatro costados.
Allí se vio al entrenador Guillermo Barros Schelotto muy emocionado, cantando junto con la gente, mientras los jugadores se abrazaban entre ellos y levantaban sus brazos en señal de saludo a la concurrencia.
Un párrafo aparte para Carlos Tevez, uno de los más aplaudidos y “mimados” por los hinchas, que en las redes sociales expresan su deseo en los últimos días para que el “Apache” sea titular ante River.
En ese contexto, un hincha que se introdujo en el campo de juego y que era controlado por la policía y la seguridad privada del club, se calmó cuando Tevez se acercó y le dio un abrazo ante una ovación.
Previo al entrenamiento abierto en La Bombonera, los futbolistas trabajaron durante la tarde en el predio de Casa Amarilla, en donde Guillermo paró un equipo y realizó un táctico a puertas más cerradas que de costumbre.
Sin ningún tipo de confirmación, pudo saberse que de ese táctico se desprendería que el posible once boquense formaría con Esteban Andrada; Leonardo Jara, Carlos Izquierdoz, Lisandro Magallán, Lucas Olaza; Nahitan Nández, Wilmar Barrios, Pablo Pérez; Agustín Almendra o Sebastián Villa, Mauro Zárate o Tevez; y Ramón “Wanchope” Ábila.
En este punto es donde queda en claro que la lesión de Cristian Pavón, desgarrado en el empate 2-2 ante River el 11 de noviembre pasado, generó muchas dudas para su reemplazo, como lo indica la danza de nombres que tienen chances de jugar.
Eso fue antes de que los futbolistas se trasladaran desde el predio Pedro Pompilio a La Bombonera, donde los esperaba una multitud ansiosa que obligó a la dirigencia de Boca a cerrar las puertas del estadio pasadas las 17. Afuera quedaron miles de personas que no pudieron entrar y hubo algunos incidentes con la policía en la puerta 7, la que da a Casa Amarilla.
“La Bombonera ya está llena para alentar a nuestros jugadores. Nuestras disculpas a todos los que no van a poder entrar, pero somos tantos millones… Gracias, gracias!!”, señaló entonces la cuenta oficial de Boca en la red social Twitter, en un intento para que la gente no presionara sobre las puertas.
Después, todo se realizó en un clima de fiesta y hasta el “Loco banderita”, como se conoce al utilero Oscar “Cachito” Laudonio, volvió a lucir su colorido traje murguero para recibir la salida de los jugadores, después de un tiempo sin ingresar a la cancha.
River y Boca, que empataron 2-2 en la final de ida, jugarán la final de la Copa Libertadores 2018 mañana desde las 17 en el estadio Monumental, con el arbitraje del uruguayo Andrés Cunha. (Télam)

Clausuraron “La Bombonera”
El presidente de Boca, Daniel Angelici, reveló ayer que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires clausuró el estadio “La Bombonera”, a raíz del desborde de hinchas que colapsó durante el entrenamiento abierto, lo que complicaría los hipotéticos festejos si es que logra vencer en la final de la Copa Libertadores a River. “Había gente en las escaleras de emergencia, en los accesos a la tribuna Norte y Sur había más gente de la que estaba habilitada, a veces no sé cómo la cuentan”, se preguntó Angelici. En ese sentido, explicó que hoy van “a hacer el descargo para tratar de levantar la clausura”.