miércoles, 20 noviembre 2019
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Los piquenses marcan el camino

LIGA PAMPEANA: EL VERDE Y EL ROJO VOLVIERON A GANAR

Sportivo Independiente confirmó su buen momento en el Torneo Clausura de la Liga Pampeana de Fútbol, al golear ayer por 4-1 a Costa Brava como visitante en el estadio Nuevo Pacaembú, en el marco de la tercera fecha. Mientras que Ferro de Pico ganó los tres partidos que jugó y se mantuvo como único puntero.
El Rojo se puso en ventaja al minuto de juego con un gol de cabeza de Federico Bertino, tras un buen envío de José Ortellado. Algunos instantes después, con una sutil definición desde afuera, Lautaro Filomía amplió la diferencia.
Antes de la media hora de juego, Edgardo Rinaudo estableció el 3-0 a favor de la visita. El volante apareció libre de marcas dentro del área y definió al palo izquierdo del arquero Leandro Oberts. Poco después, el local llegó al descuento por intermedio de Kevin Leguizamón.
En el complemento, a poco del cierre, José Ortellado selló la victoria, tras una muy buena acción individual: se escapó hacia el área local, dejó a dos defensores en el camino y mano a mano con el arquero definió con un disparo cruzado.

Sigue perfecto.
Ferro de Pico derrotó ayer a Juventud Regional de Miguel Cané por 2-0 y se mantuvo como único líder del Clausura, con puntaje ideal. El inicio del cotejo fue intenso, con llegadas de riesgo en cada uno de los arcos. Sin embargo la primera parte terminó sin goles.
En el complemento el Verde local llegó con tiro libre de Lautaro Ibarra que pasó cerca del horizontal; mientras que unos minutos después Emanuel Hermida, desde el borde del área menor y tras conectar un centro desde la derecha, estableció el 1-0. Ya en tiempo agregado, Alejo Morales liquidó el pleito tras una jugada de contragolpe que capitalizó a poco de haber ingresado desde el banco de suplentes.

Victoria Azul.
En otro partido, Alvear FBC le ganó 1-0 a Racing, ganador del Apertura. El Albo arrancó mejor y lo tuvo con Silvio Suzan y Hernán Claro. Pero en el cierre de la primera parte Axel Bertaina estableció la apertura del marcador, de cabeza.
Tras el descanso, Racing salió en busca del empate y empezó a jugar el partido en campo contrario. Sobre el cierre del cotejo, Lucas Santucho le tapo la igualdad a Ricardo Ramírez.

El resto.
Agrario Argentino de Parera derrotó como visitante a Cultura Integral de Colonia Barón por 3-0 en el estadio Oscar Avellino Dolce. El Rojo se puso en ventaja con el gol de Facundo Gianinetto, mientras que Leonel García Barros y Gabriel Rojas aseguraron el triunfo.
Por último, All Boys de Trenel y Ferro Carril Oeste de Alvear empataron 1-1 en el estadio José Gago. Luis Arias puso arriba al Verde en el primer tiempo y Nicolás Pildain le dio el empate al dueño de casa. El elenco trenelense fue dirigido de manera interina por los hermanos Julio y Rodolfo Beltramino. A partir de esta semana All Boys será dirigido por Juan Carlos Almada, tras la salida de Carlos Lovera.

Otra vez un árbitro echó a la prensa.
Marcelo Pardo, árbitro del partido entre Deportivo Ranqueles y Cultural Argentino por el ascenso de la Liga Pampeana de Fútbol, atentó ayer contra el trabajo del fotógrafo del diario La Arena, Luis Silva. El juez expulsó al trabajador de prensa pese a que tenía la credencial expedida por la liga norteña, que se exige desde hace unas semanas para entrar a trabajar a la cancha. La expulsión se dio en el momento en el que Pardo, de polémico arbitraje (expulsó a cuatro jugadores), era asediado los jugadores del local.
La semana anterior fue el turno de Jorge Santillán, quien al mismo fotógrafo no le permitió el ingreso al estadio Roberto Petit de Meurville, donde jugaban Sportivo Independiente y Cultura Integral de Colonia Barón. En esa oportunidad no se dejó entrar a Silva porque no tenía la credencial exigida, pese a que otros trabajadores de prensa que tampoco la tenían sí pudieron entrar a la cancha.
Con lo resuelto ayer por Pardo en cancha de Ranqueles, queda claro que con o sin credencial, el trabajo de la prensa que difunde el fútbol de la Liga Pampeana queda supeditado al capricho del árbitro de turno.