Mauro Rovito se tomó desquite

El corredor santarroseño sumó importante puntos que le ubican como uno de los principales protagonistas en el Zonal 2000. Rovito contó que en la segunda final no pensaba que iba a poder ganarle la segunda posición a Hernán Brandemann.
Después de sumar solamente 19 puntos en la primera fecha del Zonal 2000, el santarroseño Mauro Rovito (Fiat) reapareció el pasado domingo en General Pico con todo su potencial logrando una victoria y un segundo puesto (restando pocos metros le ganó la posición a Hernán Brandemann) que le permiten mirar el futuro con otros ojos.
Rovito, que el año pasado había anunciado su retiro, está decidido a luchar nuevamente por la corona, con el apoyo incondicional de su padre, quien fue el que le transmitió la pasión por los fierros y por la marca Fiat.
Si bien Rovito se repartió los dos primeros lugares del podio con Favio Río, otro que se perfila como candidato a la corona, sabe que en el automovilismo no se puede dar ninguna ventaja, por esa razón aseguró que seguirá trabajando intensamente para que su Fiat no baje el rendimiento.
Después de la segunda final, tras un fuerte abrazo con su padre, Rovito aseguró en diálogo con LA CHUECA que no imaginó que podía subir dos veces al podio, y que fue gracias a todas las mejoras que se realizaron al coche. “Te juro que no pensé que en las dos carreras podíamos andar tan adelante. Estamos contentos y pueda ser que podamos seguir manteniendo el ritmo”.
-¿Sobre qué aspectos trabajaron para que el auto mejorara tanto?
-En un montón de cosas. Después de la primera fecha trabajamos en el motor y en la suspensión.
-En la segunda final le ganaste la segunda posición a Hernán Brandemann sobre la raya.
-Fue sorprendente, no imaginé que podía quedar segundo. Pero al ver que Hernán se quedó un poco aproveché a meter el auto y lo superé con lo justo.
-Si la segunda final hubiera durado dos o tres vueltas más quizás podrías haberle peleado el primer lugar a Favio Río.
-Quizás hubiéramos tirado juntos, pero no sé si me hubiera alcanzado para buscar la segunda victoria.
-Es de suponer que la actuación de hoy sirve para pensar en el título.
-Es muy temprano hablar del título, pero con este tipo de actuaciones es imposible no pensarlo. El haber ganado una carrera y en la otra quedar segundo entusiasma mucho, y vamos a meterle para adelante.
-Se te ve emocionado.
-Sí porque ganar siempre es importante, y mucho más en este trazado de General Pico, en el que siempre tuvimos algún inconveniente, inclusive nos hemos llevado el auto medio roto. Por eso estos resultados nos vienen bárbaro para continuar trabajando como siempre lo hemos hecho.

Por la memoria.
El parabrisas del auto de Favio Río lleva los nombres de Nico y Negro, en homenaje al piloto Nicolás Díaz y el reportero gráfico y periodista Castor Molina que por distintas circunstancias fallecieron el año pasado.
Río clasificó segundo y primero, respectivamente, en las dos finales del Zonal 2000, una actuación que lo emocionó hasta las lágrimas. “Esta victoria es para ellos, que ya no están con nosotros pero siempre los tenemos presentes”, fue lo primero que dijo Río al bajarse de su auto, entre los abrazos y aplausos de sus allegados.
“Muchachos estas buenas carreras las pude hacer teniendo un auto bárbaro, como el mío que acelera y dobla muy bien. Además desde la primera a la última vuelta el motor mantiene el ritmo”, dijo Río.
-Terminaste ganando una final después de largar desde la décima posición.
-La clave fue no enredarme en la largada, después me dediqué a aprovechar al máximo las cualidades del auto.
-¿Cuál es el objetivo para este año?
-Desde que comenzamos a planificar esta temporada nos propusimos pelear por el campeonato. No es fácil porque siempre hay que estar en un nivel alto, pero lo vamos a intentar. Ahora me encuentro con un auto que se ha comportado de manera excelente y seguiremos trabajando para que no se caiga nada.