Moyano pidió “garantías”

VICEPRESIDENTE DE ALVARADO ADMITIO CONOCER A "ALGUNOS" BARRAS

Un día después que las balas pasaran cerca suyo, el vicepresidente de Alvarado, el diputado Facundo Moyano, pidió ayer “garantías” a las autoridades para con los dirigentes, a los que consideró “víctimas” de los barras bravas, pese a que admitió conoce a “algunos”.
“Espero que las autoridades pertinentes garanticen la seguridad de los dirigentes que son victimas de estos delincuentes que ensucian el fútbol”, escribió Moyano en su cuenta de la red social Twitter, un día después de que estando en la sede de la avenida Jara y Peña para la presentación del entrenador Gustavo Noto, hubo un disparo que hirió a un barra.
Según informó el diario digital local 0223, César Córdoba era integrante de la barra que perdió el control de la tribuna e
ingresó a la sede de Alvarado a los gritos, y la respuesta fue un disparo que lo hirió en el abdomen y fue internado en el Hospital Interzonal, donde se “encuentra hemodinámicamente estable”.
Moyano dijo que hay “una interna” en la barra y pidió ante ello garantías a las autoridades.
Facundo Moyano, máximo referente del Sindicato de Peajes e hijo del líder sindical Hugo Moyano, admitió por TN que conoce a “algunos” de los barras, pero que se dispuso el derecho de admisión.”Yo despedí a dos barras que trabajaban como empleados del club”, agregó.
“Acá como dirigentes hicimos todo para sacar a los barras. Hubo derecho de admisión y eché a algunos que trabajaban acá en el club. Pero si el Estado no acompaña, es muy difícil. A los tres partidos ya están de nuevo en las tribunas, armados”, afirmó.

Antecedentes.
Homicidios, enfrentamientos a balazos con varios heridos, y un saqueo a un negocio cuya filmación permitió que el mundo viera la impunidad con que se manejaron los barras da una muestra de la violencia que emana de la pesada de
Alvarado.
El 7 de julio de 2013 Carlos López, de 35 años, fue asesinado en el sudoeste de Mar del Plata. Le decían el “buitre” y lo
apuntaban como un barra que se vendió a la facción antagónica.
En octubre del año pasado el camillero Jorge Guzmán, de 38 años, semanas después de haber sido baleado en la puerta del hospital Interzonal General de Agudos, donde trabajaba.
El 14 de junio de 2015 el mundo vio por la web la impunidad con que se manejan los barras de Alvarado.
Saquearon un minimercado de una estación de servicio sobre la ruta en la ciudad de Bolívar cuando volvían de un partido ante General Belgrano, en Santa Rosa.
Entonces, un año y medio atrás, se informó por medios locales que el valor de la mercadería que los barras hurtaron fue de unos 10 mil pesos.