Mucho ruido y pocas nueces en los clásicos de la fecha

Independiente y River Plate jugaron ayer un partido vibrante en el Cilindro de Avellaneda, pero no acertaron en la definición y terminaron 0-0, en uno de los cotejos de la decimoquinta jornada del Torneo Clausura.
El resultado fue negativo para ambos porque River dejó la punta del certamen y quedó a dos puntos del líder Estudiantes, mientras que los rojos quebraron una racha de cinco triunfos
consecutivos.
El primer tiempo fue dinámico, de ida y vuelta, aunque hubo pocas chances para convertir debido a que a los dos equipos les faltó sorpresa para terminar sus jugadas.
El conjunto millonario fue prolijo para transportar el balón hasta tres cuartos de cancha, pero a partir de ahí careció de claridad para abastecer a sus delanteros. La única oportunidad que tuvo, en la parte inicial, fue cuando Sebastián Abreu bajó un centro para Radamel Falcao y este remató desviado.
A los 27 Montenegro envió al área un tiro libre y, tras varios rebotes, Pusineri remató y Juan Pablo Carrizo salvó la situación. En el complemento el partido no varió porque los dos siguieron yendo al frente, aunque continuaron sin acertar en la definición.
Al final, el empate fue justo porque los dos tuvieron situaciones propicias, pero a la vez mostraron errores.

Clásico igualado.
Huracán y San Lorenzo de Almagro se repartieron virtudes y desaciertos y el empate, sin
goles, castigó la inoperancia en la definición de los dos equipos, en el clásico barrial que se jugó ayer por la tarde.
En el balance Huracán fue algo más, sobre todo en la primera etapa, donde dispuso de jugadas claras para quedarse con el triunfo, pero chocó contra la portería de Agustín Orión.
En el primer tiempo el juego fue trabado, impreciso y con los jugadores que no hacían tres pases seguidos. Dentro de ese deslucido panorama, fue el "Globo" el que hizo mejor las cosas, manejó la pelota y dispuso de tres jugadas claves para ponerse en ventaja.
Fue poco lo que hizo el "azulgrana", apenas si tuvo alguna ocasión de gol que derrocharon los delanteros.
El "globo" llegó a los 51 puntos y sigue en la lucha por ingresar a la Sudamericana, mientras a San Lorenzo se aleja de la pelea por el título.

Volvió el Campeón.
Lanús, el último campeón del fútbol argentino, goleó 4-1 a Tigre, en el Monumental de Victoria.
Tigre, que hace ocho fechas que no gana quedó con 16 puntos, en tanto Lanús, ya sin copa Libertadores de por medio, logró su segundo triunfo al hilo y suma 14 unidades.
El partido, como tal, "duró" 15 minutos, con dominio territorial de Tigre hasta el primer gol de Lanús, momento en el que Daniel Islas dio un rebote que Sand supo capitalizar. De allí en más el "granate" controló el juego, de mitad de cancha. El segundo gol lo marcó Fritzler, Ereros aprovechó un rebote y puso el 1-2, pero enseguida Sand convirtió el tercero en una contra. En la etapa final Salomón marcó el cuarto y si no hubo más tantos fue porque a Lanús le falló la puntería.

Gol del Pampa.
Olimpo de Bahía Blanca le ganó ayer, sobre la hora, a Gimnasia y Esgrima de Jujuy 2-0 en el Estadio Roberto Carminatti un partido clave para la lucha por la permanencia en la Primera División.
Cuando se cumplía el minuto 43, el defensor visitante Héctor Desvaux tuvo la desgracia de batir a su arquero Nereo Fernández al intentar despejar de cabeza y, ya en tiempo de descuento, fue el pampeano Mauro Olivi quien aseguró la victoria de los sureños. Con este resultado los bahienses, de momento, siguen en zona de descenso directo, pero recuperaron la esperanza. En cambio, los jujeños por ahora se mantienen en la Promoción. (Télam y DyN).