Muerte de “Dakota”: causa sin avances

PERRO EN ZOONOSIS

El pedido de investigación que un par de personas hicieron para determinar por qué un perro que gozaba de buena salud murió en la Perrera municipal, no muestra signos de avance. El Departamento Zoonosis ya fue notificado dos veces de la denuncia, pero hasta ahora no hubo respuesta.
Hace un mes, la muerte de un perro callejero entristeció a un grupo de adolescentes santarroseños, de esos que gustan pasar muchas horas arriba de sus bicicletas. Un día, hace ya muchos años, un perro empezó a acompañarlos en cada salida a recorrer por la ciudad, y desde entonces fue el nuevo ocupante del grupo. Los jóvenes le dieron varios nombres, “Dakota” entre ellos.
El amor de los chicos por el animal fue tal que cuando el animal presentó una herida importante, los chicos juntaron fondos y lograron costearle la operación.
El incidente que desencadenó la muerte del animal ocurrió unos días después. Aparentemente, el animal atacó a un hombre que circulaba por la vereda de la calle 1 de Mayo, cerca de la pista que los chicos usan como punto de reunión. Ese hombre fue e hizo la denuncia en Zoonosis.
Al poco rato llegó una camioneta municipal que atrapó y cargo con mucha violencia, innecesaria a juicio de los chicos, al animal y lo llevó al predio que está sobre la avenida de circunvalación y avenida Palacios. Los chicos fueron de inmediato para tratar de recuperarlo, pero les dijeron que solo saldría de allí si algún mayor lo adoptaba como propio.
Esto ocurrió un fin de semana. El lunes, cuando dos personas concurrieron allí para retirar el animal y tomarlo bajo su guarda, la noticia que recibieron fue la peor: el perro había muerto.

Sin respuestas.
Pese a los intentos de los chicos y de los adultos por saber qué había pasado, no lograron ninguna respuesta convincente. De hecho, les dijeron que el lugar no cuenta con instalaciones para recibir un perro que recién había sido operado, algo que más los ofuscó. Si la Perrera no contaba con esa posibilidad, ¿para qué lo llevó? Y en segundo lugar, ¿los quirófanos que se encuentran allí, para qué sirven?
Para jóvenes y mayores, no fueron más que mentiras y excusas insuficientes para desentenderse de la muerte del animal.
Esa misma actitud es la que ahora se refleja ante el pedido de la Justicia de saber qué pasó. La falta de respuesta al pedido judicial, en caso de ser así, evidencia una actitud que no se condice con la que debería tener una oficina municipal con atención al público.