“Nadie ha visto nada como esto”

TRUMP VISITO LAS ZONAS AFECTADAS POR HARVEY EN TEXAS

El presidente de Estados Unidos Donald Trump, habló ayer de algo nunca visto durante su visita, en Texas, a algunas de las zonas afectadas por el huracán Harvey, que generó consecuencias devastadoras, con inundaciones sin precedentes en el sur y sureste del Estado y miles de personas atrapadas en sus casas.
“Lo sucedido fue de proporción épica. Nunca nadie ha visto nada como esto”, dijo Trump tras llegar a Corpus Christi, Texas, y recibir un informe sobre la situación del desastre natural.
“Queremos hacer lo mejor que nunca antes. Queremos ser vistos en cinco o diez años (como que) esta es la manera de hacerlo”, dijo sobre los trabajos de rescate que se llevan adelante y agregó que su esperanza es que la respuesta a Harvey se convierta luego en un caso a ser observado en los libros de texto.
Acompañado por la primera dama Melania, el mandatario norteamericano recorrió también la ciudad de Austin para apoyar los esfuerzos que llevan adelante las autoridades locales y las organizaciones de rescate que colaboran con las tareas.
Las lluvias que llegaron el viernes pasado junto con el huracán de categoría 4 – el primero en más de diez años que azota a Estados Unidos – convirtió a las calles en ríos, tapó por completo autos, dejó áreas enteras sin luz y miles de personas atrapadas en sus casas, muchas de ellas incluso obligadas por el agua a permanecer en las segundas plantas o en las terrazas.
Convertido el huracán en tormenta tropical poco más de dos días después de su arribo, las constantes lluvias siguen complicando la situación.
Muchas personas caminan por las calles en busca de un lugar seguro con el agua hasta los hombros y amarrados unos a otros con sogas, para no ser arrastrados por la corriente, mientras que otras son rescatadas por helicópteros o botes que llegan con la ayuda de voluntarios que decidieron sumarse a los esfuerzos, mostrando el costado solidario de la catástrofe.

Damnificados.
Es el caso de Scot Pankey, profesor de la escuela A. Maceo Smith New Tech High School ubicada en Dallas, quien, una vez que el agua se retire y le permita salir de su casa, espera volver la próxima semana a su colegio para poder ayudar a los alumnos damnificados por Harvey, entre los cuales, “muchos han perdido sus casas”.
“Houston es ahora una catástrofe y no podemos ayudar a todos así que lo mejor es enfocarse en una comunidad o grupo de gente, por lo que estaré enfocado en mis estudiantes que necesiten ayuda primero”, dijo a Télam Pankey, quien desde la llegada del huracán está encerrado en su casa ubicada al oeste de Houston.
Si bien la peor situación se registra en el sureste de la ciudad, el agua tapó las calles de su barrio aunque no llegó a entrar en las casas ni a dejarlos sin electricidad.
“Unos centímetros más y nosotros también tendríamos que ser rescatados”, comentó, mencionando que nadie quiere abandonar sus casas y que los únicos que lo hacen son aquellos que deciden aventurarse al supermercado más cercano y hacer una larga fila para proveerse de los últimos alimentos disponibles.
Dada la magnitud de los hechos las autoridades no logran determinar aún la cantidad de
personas que permanecen en sus casas acorraladas por el agua. No obstante, las estimaciones hablan de miles.

Rescates.
Ante esto, los socorristas piden a los damnificados mantener la calma y realizar marcas en los techos de las casas o agitar sábanas y toallas por las ventanas para facilitar y agilizar las tareas de salvataje.
La policía de Houston rescató hasta el momento a más de 3.400 personas, según detalló el jefe de esa fuerza Art Acevedo a través de su cuenta de Twitter, mientras que la Cruz Roja de Estados Unidos detalló que más de 1.800 se refugiaron en 34 albergues en Texas.
Además de los 12.000 miembros de la Guardia Nacional de Texas que activó el martes el gobernador Greg Abbott para la búsqueda y rescate de personas, los esfuerzos de ayuda local se expanden más allá de Texas con otros Estados y ciudades ofreciendo su apoyo para sobrellevar una catástrofe en un estado donde, se estima, llevará años recuperar el ritmo de vida previo al huracán. (Télam)