Nalbandian le puso fin a su carrera

El cordobés David Nalbandian le puso fin ayer a su brillante carrera con una exhibición de alto vuelo ante el súper campeón español Rafael Nadal, ante el que perdió por 6-3 y 6-4 en una hora y media.
La última versión de Nalbandian como tenista fue presenciada por unas 7.500 personas que le rindieron pleitesía en un estadio construido especialmente para la ocasión en el predio de La Rural, en el barrio de Palermo, y que además de la presencia estelar de Nadal, tuvo otras dos significativas como el serbio Novak Djokovic y el tandilense Juan Mónaco.
El cordobés nacido en Unquillo hace 31 años jugó lo mejor que pudo ante un coloso como Nadal, que este año conquistó 10 títulos, entre ellos su octavo Roland Garros, el US Open y terminó como el mejor del planeta, y exhibe orgulloso su gran momento de gira por
Sudamérica, ya que días atrás visitó Lima y Santiago, donde jugó ante David Ferrer y Djokovic.
Nalbandian, esta vez vestido de blanco y sin la camiseta argentina que defendió 50 veces en la Copa Davis, jugó suelto y eso le permitió sacar a relucir algunos de sus mejores golpes, sobre
todo en el primer set, cuando empleó su delicioso revés a dos manos y generó las grandes ovaciones de la tarde.
Nadal, quien había perdido con Nalbandian hace dos días en Córdoba por 6-4 y 7-6 (8-6), se mantuvo expectante y dejó claro que no vino únicamente de paseo a la Argentina, ya que cuando aceleró con su derecha sacó claras ventajas y se llevó el set por 6-3 luego de haber quebrado dos veces el saque de su adversario, primero para 3-1 y luego para 5-3.
En el segundo parcial, Nalbandian, acosado por las lesiones en el segmento final de su carrera, una de las razones que precipitaron su retiro del tenis, mostró una merma notoria y pese
al empuje permanente de la gente, tenía una velocidad de pelota menor a la del mallorquín y eso quedó en evidencia.
Nadal le quebró dos veces más y fue certero cada vez que atacó, pese al reclamo airado de un espectador cuando su dominio era notorio: "Aflojá Rafa que es el partido despedida de David", lanzó un hincha y generó la carcajada general, de la cual también participó el español, tentado por la ocurrencia.
El líder del ranking mundial se llevó el segundo set por 6-4 y concretó su victoria en una hora y media, dentro de un espectáculo que tuvo de todo, y en el que privó la emoción y el reconocimiento de los hinchas para Nalbandian, además, lógicamente, del tenis excelso de Nadal.

El dobles
Nadal no tuvo tiempo de celebrar su victoria, ya que de inmediato se unió a Djokovic y animaron un dobles ante Nalbandian y "Pico" Mónaco, uno de los mejores amigos del cordobés en el circuito. Djokovic, un showman genial, dominó la escena con todo tipo de bromas y ocurrencias que generaron carcajadas y ovaciones de la gente, que se distendió y olvidó por un rato de que transcurrían los últimos instantes de Nalbandian como tenista.
El serbio y el español ganaron el dobles por 6-4 y ahí llegó la gran ovación de la tarde, con la gente vitoreando a Nalbandian y los otros tres tenistas a un costado, aplaudiendo de pie, lo que
permitió comprobar el respeto que se ganó entre sus colegas del circuito el cordobés de Unquillo.
Sin haber sido número uno, ni conquistado la Davis o un Grand Slam, Nalbandian dejó una huella imborrable y por eso tuvo una despedida a lo grande, con Nadal, Djokovic, su amigo Mónaco y el aliento incesante del público que lo erigió como ídolo por un hecho simple pero transcendente: su compromiso con la camiseta argentina. (Télam)