Norma Domínguez mantiene su récord en los 42 kilómetros

A pocos días de una nueva edición de la maratón internacional A Pampa Traviesa, a llevarse a cabo este domingo por calles de esta ciudad, Norma Domínguez llega a la pista de atletismo para recordar sus mejores actuaciones en dicha competencia.
La ex atleta arriba colgando algunas de las medallas obtenidas en distintas maratones. También abraza uno de los tantos premios que logró fuera del país. Atraviesa el campo deportivo despacio, serena. Saluda cariñosamente a algunos atletas. Quizás la mayoría no sepa que quien camina por ese lugar sigue siendo la maratonista más importante que ha dado esta provincia.
Domínguez posee el récord pampeano absoluto en los 42 kilómetros, con un tiempo de 2 horas, 48 minutos y 58 segundos. Esta marca la logró en 1991, en la maratón de Los Pacos, en España. Un año antes, fue segunda en A Pampa Traviesa, con 2h57m39s, el mejor tiempo de una atleta local en esta tradicional prueba.
“Comencé a correr en 1988. En mi primera maratón hice un tiempo de 3 horas y 10 minutos, siendo en ese año una de las 10 mejores marcas del país. Después seguí bajando los tiempos hasta que llegó la carrera en España, en donde hice el record pampeano”, recordó Domínguez.
Domínguez corrió A Pampa Traviesa alrededor de 13 veces, y en cuatro oportunidades subió al podio. En su última actuación, en el 2002, fue segunda, detrás de la porteña Adriana Calvo. “Esta carrera también fue por el campeonato argentino de los 42 kilómetros, y terminar segunda fue una enorme alegría”.
-¿Qué recuerdos tenés de esa época?
-Tengo muchos recuerdos lindos. Siempre digo que la maratón es para los valientes.
-¿Por qué?
-Porque para largar una maratón hay que hacer mucho sacrificio.
-¿Cuál fue la clave para ir mejorando?
-Tuve mucha conducta, tanto en los días previos como en el momento de correr. Recuerdo que salía a entrenar a la ruta acompañada por mi esposo en bicicleta. No teníamos ningún circuito marcado. Además, tenía que preocuparme por la buena alimentación. En fin, cuidarme en todo sentido.
-¿Qué significaba correr A Pampa Traviesa?
-Entrenaba pensando principalmente en esta carrera, era el gran desafío de todos los años. En esas ediciones, la carrera era otra cosa, venían los mejores maratonistas del país. Cuando largaba la carrera y a medida que iba transitando el circuito podía sentir el apoyo de la gente, de mi familia. Esas maratones fueron hermosas, emocionantes.
-¿En el momento de largar, en qué pensabas?
-Pensaba en hacer una buena carrera y poder cruzar la línea de llegada. Con el tiempo la meta pasó a ser mejorar las tres horas.
-¿Qué asignatura pendiente te quedó?
-Me hubiera gustado poder correr el Campeonato Iberoamericano, que se disputó en Barcelona en 1992. Estaba seleccionado para este torneo, pero no pude debido a una lesión.
-¿Por qué crees que en La Pampa tu marca no ha podido ser mejorada?
-No lo sé. Disputar los 42 kilómetros no es fácil, hay que tener muy en claro las metas. En mi caso tuve el apoyo de toda mi familia. Oscar Mario Jorge (ex intendente de Santa Rosa y gobernador de La Pampa) también me ayudó mucho para poder correr.
-¿Qué sentís cada vez que se disputa la maratón A Pampa Traviesa?
-Siento emoción. La carrera no me la pierdo, voy a alentar porque sé el esfuerzo que deben hacer los que largan los 42 kilómetros. Me gustaría que tanto a mí como a otros pampeanos nos inviten oficialmente para ser parte de esta fiesta. Nunca nos invitaron.
-¿Qué consejos tenés para aquellos atletas que largarán los 42 kilómetros?
-Que larguen tranquilos, concentrados. Que no se desesperen, que la carrera es larga, hay tiempo para acelerar el ritmo. No hay que mirar a los rivales, el cronómetro tiene que estar en los pies. Hay que mantener el ritmo e hidratarse bien.
Domínguez tuvo que dejar de correr por una lesión en la columna, que se agravó después de muchos años de disputar maratones.
“Fue una pena tener que dejar de correr, pero no me quedaba otra. Lo mismo estoy agradecida con este deporte”, dijo Domínguez con una mirada melancólica, tratando de no llegar a las lágrimas.

Se destacó en todo el país
Norma Domínguez nació el 26 de marzo de 1961 en Santa Rosa. Desde niña practicó atletismo, y no tardó en mostrar sus cualidades en diferentes pruebas de pista. Luego de un paréntesis, regresó a este deporte a los 27 años para competir en carreras de medio fondo, hasta que decidió disputar los 42 kilómetros. Subió al podio no sólo en A Pampa Traviesa, sino también en pruebas de nivel nacional. Llegó a destacarse en maratones realizadas en Brasil y España. También supo correr Chile.