Pampeanos a 6.770 metros

Dos pampeanos hicieron cumbre en el cerro Mercedario (6.770 m.s.n.m.), uno de los cuatro picos más altos de la Cordillera de los Andres. Ambos se proponen subir a los diez picos más altos de la Argentina.
Es casi tan alto como el Aconcagua, solo tiene 190 metros menos, pero no tiene tanta prensa. Los andinistas extranjeros casi no lo visitan y prefieren el cerro mendocino. Pero los que saben de escaladas, los que más allá de la fama buscan la experiencia de un cerro que fue escalado hace miles de años por los integrantes de la cultura incaica, saben que el Mercedario es único.
El pasado 9 de febrero a las 18:40 horas dos pampeanos, que se han propuesto escalar los diez picos más altos de la Argentina, hicieron cumbre en el cerro ubicado en la provincia de San Juan. El día se presentó soleado pero con un fuerte viento de 70 kilómetros por hora que bajaba la temperatura a -25 grados bajo cero.
La travesía duró once días, entre la aproximación (el recorrido que lleva desde el último vestigio de civilización hasta el pie del macizo), la aclimatación y el ascenso.
La expedición estuvo formada por los pampeanos Juan Pablo Pollak, guía de montaña, Rubén Taty Pereyra y un grupo de otras provincias que los acompañaron en la hazaña.
El Mercedario es la cuarta cumbre en altura de América y fue escalada por primera vez en 1934 por un grupo de experimentados andinistas polacos que también trazaron la primera ruta al Aconcagua por el temible Glaciar de los Polacos. Al llegar a la cima del Mercedario, los polacos descubrieron que en eso de llegar primeros se les habían adelantado en cientos de años los integrantes de la cultura incaica que utilizaron esa montaña como un sitio de veneración religiosa.
Antes de llegar a la cima, los pampeanos tuvieron que hacer cinco campamentos intermedios donde iban realizando la aclimatación a la altura, un acondicionamiento del cuerpo a los niveles cada vez menores de oxígeno que resulta clave para el éxito de la expedición.
El primero de esos campamentos fue Laguna Blanca a 3177 metros sobre el nivel del mar. Luego le siguieron, en los días posteriores, Guanaquitos (3.609 m.s.n.m.), Cuesta Blanca (4.400 m.s.n.m.), Pirca de Indio Superior (5.100 msnm), la Oyada (5.600 m.s.n.m.).
En todos, los vestigios incas le señalaron a los expedicionarios que esa ruta y esos campamentos ya eran conocidos por los antiguos habitantes de América en sus ascensiones.
A su regreso, Pollak y Pereyra, confirmaron que en las próximas temporadas intentarán cumplir su sueño de hacer cumbre en el resto de los cerros más altos de la Argentina.