Inicio Deportes Penales se va para arriba

Penales se va para arriba

EL CLUB SUMO VARIAS DISCIPLINAS A SU AGENDA DIARIA

El Deportivo Penales decidió dar un salto. Atendiendo a su carácter de club social, cultural y deportivo, la nueva dirigencia optó por reforzar las disciplinas que estaban funcionando en la institución y sumarle una gran cantidad de actividades nuevas, con el objetivo de llenar las instalaciones de gente y darle muchas opciones a los niños, jóvenes y adultos del barrio y el resto de la ciudad.
Encabezada por Silvio «Mono» Flores, la flamante Comisión Directiva tomó las riendas de la entidad a principios de año y rápidamente se puso a trabajar para agregarle contenido a un club que ya había comenzado a crecer desde las gestiones anteriores a cargo de Pedro Peralta y José Clemente.
De hecho, en 2010, cuando Peralta -que hoy sigue en el club- era presidente, el Carcelero regresó al fútbol de la Liga Cultural luego de 40 años de ausencia, dando el primer gran paso para la apertura del club nuevamente a la sociedad. Hoy, el Deportivo Penales está en la Primera División culturalista dirigido por Hugo Artola, hace las veces de local en la cancha de la Colonia Penal y entrena en las instalaciones de Vialidad.

Para todos.
Hasta el año pasado, además del fútbol para mayores, juveniles e inferiores, en Penales había gimnasia artística (la única actividad que no sigue), esgrima y karate, a las que desde este mes se sumaron variadas actividades para todas las edades.
Con el objetivo de darle más vida a la institución, la dirigencia decidió hacer una convocatoria abierta a profesores y talleristas, que se fueron sumando poco a poco para ir completando una variada agenda que le da una continuidad deportiva, cultural y social a las instalaciones de la calle Pueyrredón.
La principal disciplina de la institución sigue siendo el fútbol por la cantidad de jugadores en las diferentes categorías, y porque además se agregó la escuela de fútbol infantil, que está a cargo de Iván Tapia.
La esgrima, con el profe Zurén Del Sol, y el karate kempo, a cargo de Ernesto Climent Villegas, son las otras dos actividades que siguen.
Entre las nuevas, una de las que más rápidamente sumó deportistas fue el cheerleading (animación deportiva), que llegó de la mano de la ex gimnasta Ailén Guillén, que hasta el año pasado desarrollaba esta actividad en el Club Estudiantes.
Una de las apuestas grandes de Penales para este 2019 fue la que tiene que ver con el jardín Rodar, cuyo objetivo es la iniciación al movimiento y al juego, y que está a cargo de María Sol Saldaño.
Para los adultos mayores, una de las actividades que más prendió fue el newcom (voley adaptado), encabezado por la referente Nilda Vázquez. En tanto, también comenzaron las clases de taichi chuan (a cargo de Denis Santander) y de aerorumba, con Oscar Tenorio y Wilmar Caicedo.
La pata cultural también comenzó a tener su lugar importante en el club, con el taller de folklore a cargo de Milagros Lastra; el taller de juegos teatrales encabezado por Verónica Cebey; el taller de arte con Daniela Heick y el taller de canto con Miguel Lastra.
En definitiva, se trata de una gran variedad de actividades con las que la nueva dirigencia intentará darle un movimiento constante al club; aportando un lugar de encuentro, cultura y deporte para todos los vecinos y vecinas del barrio, y del resto de la ciudad.

Recuperar la cancha de bochas.
Una de las mayores preocupaciones de la dirigencia del Deportivo Penales tiene que ver con los terrenos donde está el gimnasio con la cancha de bochas, instalaciones que el club tuvo que dejar por un juicio y que anhela recuperar antes del desmantelamiento para que puedan seguir siendo utilizadas por un gran número de bochófilos.
El terreno fue comprado por el club en su momento, pero nunca se hizo la escrituración y desde hace unos años es reclamado por un particular a raíz de un conflicto con los antiguos dueños del lugar. Se inició un juicio y, pese a que se presentó el boleto de compra–venta y los dueños aseguraron habérselo vendido al club, al no hacerse la escritura la resolución fue favorable al particular.
En ese contexto, por estos días hubo una intimación para desalojar el lugar, por lo que desde el club están pidiendo ayuda y buscando la manera de recuperar el espacio (que además habían comprado), con el objetivo de que la gran cantidad de personas –muchos adultos mayores– que día a día juegan a las bochas allí, no se queden sin “su lugar en el mundo”.