“Prefiero campeones de la vida”

Caliba junto a Juan Carlos Ceballos dirigen hace más de 10 años el gimnasio de boxeo ubicado en zona norte de esta ciudad. Además de entrenar, los chicos encuentran contención y un plato de comida. Construir la casa del boxeador es el gran sueño de Caliba.
Beatriz Caliba es promotora de boxeo y tiene su propio gimnasio, llamado JC, en zona norte de esta ciudad, más precisamente en el barrio Corazón de Jesús. Junto a ella trabaja su pareja, Juan Carlos Ceballos, quien fue boxeador profesional y ahora entrenador.
Caliba y Ceballos forman la dupla que desde hace poco más de 10 años le dio vida a un gimnasio que con el tiempo se ganó el cariño de toda la barriada y el reconocimiento del ambiente del deporte de los puños.
El gimnasio tiene al profesional Sergio Gil como la máxima figura. Este año también ingresarían al campo rentado Milton Ferreyra y David Favole. Además más de 30 personas, entre niños, jóvenes y adultos, practican boxeo en el JC de forma amateur.
-¿Cómo surgió la idea de abrir el gimnasio?
-El primer gimnasio lo abrió mi esposo hace alrededor de 18 años, para que entrenara mi hijo Pablo Heick. Luego se cerró y hace poco más de 10 años lo abrimos con Ceballos. Este verano lo cerramos 20 días para descansar y lo reabrimos el 10 de febrero.
-¿Qué planes tienen para este año?
-En lo deportivo, queremos que chicos puedan pelear la mayor cantidad de veces en el año. Además, nos gustaría que Sergio Gil pueda pelear por un título. Y seguir trabajando por los chicos. Se ha formado una gran familia y nos llena de felicidad.
-¿Cómo fue el 2013?
-Fue un año intenso, en el que hicimos un gran esfuerzo cada vez que organizamos festivales en Santa Rosa. Por suerte recibimos apoyo de la municipalidad de nuestra ciudad y el Gobierno de La Pampa.
-En todos estos años, ¿en algún momento pensó en cerrar el gimnasio?
-Quizás en algún momento de enojo haya dicho que lo voy a cerrar, pero no lo podría hacer porque es parte de mi vida. En nuestro gimnasio no se paga cuota social, todo se hace con mucho corazón. Más que crear campeones, prefiero campeones de la vida. Esto es lo que me llena de felicidad.
-¿Cuáles son sus mayores alegrías?
-Son muchas las alegrías que se viven en el gimnasio. Los chicos no solamente vienen a practicar boxeo, sino a compartir buenos momentos en familia y muchas veces un plato de comida. Uno ve carencias de todo tipo y poder ayudar es lo más lindo que nos puede pasar. Suelo pedir zapatillas y ropa para los nuestros boxeadores, porque lo necesiten.
Caliba se emociona al hablar del gimnasio, y se esmera para aclarar: “Es valioso el trabajo que hace mi compañero Juan Carlos Ceballos, quien dirige a los boxeadores y les tiene mucha paciencia. Y es importante el apoyo de la familia, que me apuntala en todo momento.
-¿Sigue soñando con construir la casa del boxeador?
-Es mi gran sueño tener la casa del boxeador. La sueño con varias habitaciones, baños, duchas y una cocina grande en donde todos puedan comer. Que un joven pueda practicar boxeo y tener en donde vivir sería grandioso.