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Primer contrato profesional

La jugadora Macarena Sánchez Jeanney afirmó que «el fútbol femenino es el futuro», luego de suscribir ayer junto a otras catorce compañeras los primeros contratos profesionales en San Lorenzo, lo que representó un hito para la actividad en el país.
La santafesina, que encabezó la lucha por la igualdad de derechos laborales de las mujeres en el fútbol, fue la primera en hacerlo como flamante refuerzo de la institución de Boedo, acompañada del presidente Matías Lammens.
«Quién hubiera pensado hace unos meses que una conferencia de prensa sobre fútbol femenino tendría tanta repercusión. Esto tiene que ver directamente con el movimiento de mujeres», señaló Lammens.
«Estoy emocionada y contenta de pertenecer a un club tan grande como San Lorenzo. El fútbol femenino es el futuro. Todas debemos empujar, solas no podemos hacerlo. Somos capaces de mucho más. Tenemos que luchar juntas, y dejar la rivalidad de lado», declaró Sánchez, quien en enero inició una demanda contra su club de entonces, la UAI Urquiza, y también contra la AFA, para ser reconocida como trabajadora.
«Hubo muchas jugadoras que se retiraron de la actividad sin haber firmado nunca un contrato», se lamentó la delantera, quien comenzará a entrenarse con el club aunque todavía no podrá jugar porque el libro de pases ya estaba cerrado y se deberá hacer una gestión especial por ella.
Los contratos que cuentan con el apoyo de AFA son ocho, según el acuerdo entre el ente máximo del fútbol argentino, los clubes y Agremiados. En tanto, de los otros siete contratos profesionales se hará cargo San Lorenzo.

Las profesionales.
Las jugadoras que firmaron contrato son Eliana Medina, Sindy Ramírez, Cecilia López, Federica Silvera, Debora Molina, Milagros Vargas, Maricel Pereyra, Rocio Correa, Lavinia Antequera, Vanina Preininger, Florencia Coronel, Rocío Vázquez, Ariana Alvarez, Florencia Salazar y Macarena Sánchez.
Lammens agradeció a la capitana, Eliana Medina, «por vestir la camiseta de San Lorenzo durante tanto tiempo y a Maca Sánchez por su lucha», en la sala de conferencia Osvaldo Soriano que el club tiene en el estadio Pedro Bidegain.
«Estoy orgulloso y siento que es un privilegio que sea San Lorenzo quien profesionalice el fútbol femenino. Es un gran paso a la igualdad total. Apostamos al sponsor de la actividad, para que sea sustentable. Este va a ser uno de los logros de mi gestión», aseguró el dirigente.
Medina, por su parte, expresó: «Me puedo retirar tranquila porque sé que las que vienen atrás van a poder ser jugadoras profesionales. Mi lucha es por eso».
«Es importante que la actividad se federalice y se trabaje mucho en las divisiones inferiores y que se llegue a los 30 contratos por club», añadió Maca Sánchez, quien con la UAI Urquiza logró cuatro títulos de Primera División y disputó tres Copas Libertadores, a pesar de cobrar un viático que apenas le alcanzaba para trasladarse a los entrenamientos.
La AFA destinará una ayuda de 120 mil pesos mensuales a cada club de Primera División durante un año para que puedan cumplir con el pago de los salarios de las jugadoras profesionalizadas (con un mínimo de ocho acuerdos profesionales, que cobrarán sueldos equivalentes a la categoría Primera C de los varones). Los equipos tienen plazo hasta el 13 de mayo para fichar jugadoras.
La actual Liga de Primera División de mujeres la integran: Boca Juniors, River Plate, San Lorenzo, Racing Club, Independiente, Huracán, UAI Urquiza, UBA Fútbol, Lanús, Platense, Villa San Carlos, Estudiantes de La Plata, Excursionistas, El Porvenir, Deportivo Morón y Atlanta.

En Europa piden terminar con las comparaciones
¿El fútbol femenino no es igual al de los hombres? Esta comparación estéril esconde los importantes progresos de los últimos años. «Solo quiero ser considerada una deportista de alto nivel», pide la francesa Eugénie Le Sommer, una de las mejores jugadoras del mundo.
«Nos comparan, pero no se puede. Ustedes van mucho más rápido, saltan más alto, son mucho más potentes. Nunca tendremos tanta intensidad por la diferencia de morfología entre el hombre y la mujer», explica.
En una entrevista con Leo Dubois, jugador del Lyon como ella, Le Sommer, atacante de la selección francesa, argumenta su enfado. «Solo quiero ser considerada una deportista de alto nivel y una jugadora profesional a tiempo completo», dice, señalando la comparación permanente con el fútbol masculino, una tendencia presente especialmente en los países latinos, donde el desarrollo del fútbol femenino es más reciente que en los bastiones histórico como Alemania, las naciones nórdicas o Estados Unidos.
Más allá de la diferencia atlética, durante mucho tiempo también se ha reprochado al fútbol femenino su nivel táctico y técnico. «Hay un desconocimiento del nivel del fútbol femenino. En un partido entre buenos equipos, el nivel técnico y táctico es alto», protestó en 2016 la española Verónica Boquete, entonces en el París SG y actualmente en el fútbol estadounidense.

Evolución.
Los informes técnicos publicados por la FIFA tras cada gran competición subrayan estos progresos constantes. «Actualmente el colectivo y sobre todo el espíritu y el trabajo de equipo son los que marcan la diferencia, no solo las individualidades, como podía suceder en el pasado», señaló la propia FIFA tras el último Mundial, en el 2015 en Canadá.
Este informe también resalta los progresos de las arqueras, que «son las que más han evolucionado en estos últimos cuatro años», y la calidad de juego «en los treinta últimos metros, especialmente en la precisión tanto en los pases como en los golpeos a gol».
Más recientemente, el último informe sobre el Mundial Sub 20 disputado en Francia el año pasado, destacó una mayor flexibilidad táctica y una toma de riesgos mayor en los pases, «una evolución positiva con respecto a ciertas tendencias asociadas al fútbol femenino».
El descenso en el número de goles en ambas competiciones es, de forma paradójica, una buena noticia, porque demuestra que las diferencias de nivel se reducen, haciendo los torneos más emocionantes. «La cuestión de un espectáculo deportivo es delicado cuando no hay lucha o cuando hay una diferencia muy grande. El espectáculo deportivo solo tiene interés, a priori, cuando hay una oposición real», confirmó a la AFP Yann Imine, profesor de la Universidad París-Sur, donde investiga el desarrollo del fútbol femenino. (AFP-NA)