Racing ganó y depende de sí mismo

LIGA PAMPEANA: EL ALBO VENCIO A FERRO DE PICO Y LE SACO CUATRO PUNTOS A ALVEAR FBC

Racing Club derrotó 2-0 a Ferro Carril Oeste de General Pico en el estadio La Fortaleza Alba de Eduardo Castex, en el partido adelantado de la décima -y penúltima fecha- del Torneo Clausura de la Liga Pampeana de Fútbol. Los dos goles racinguistas fueron convertidos por el delantero Hernán Claro, quien superó la barrera de los veinte goles en esta temporada con la casaca alba. El otro dato del buen partido que se pudo observar ayer en la cancha castense, fue el regresó -después de dos años- del veterano mediocampista piquense Nicolás Hernández.
Los albos se recuperaron de la derrota frente a Alvear FBC, y 72 horas después pudieron derrotar a Ferro de Pico. Continúan dependiendo de sí mismos, y si ganan los alvearenses el domingo, los albos llegarán a la última fecha con un punto de diferencia y tendrán que definir el título del segundo torneo anual -nada más y nada menos- con Estudiantil en el estadio tricolor, en una nueva edición del clásico castense.
El equipo de Edgardo Leguizamón cambió el chip, y con Claro en la cancha pudo derrotar a los piquenses. El delantero convirtió dos goles -el segundo tuvo todos los condimentos y recursos de un goleador-, y superó las dos decenas de tantos en esta temporada liguera.
En el balance general, fue un partido entretenido y bien jugado por los dos equipos. Hace tiempo que no se observaba un partido de estas características en las canchas castenses. Y si bien son dos equipos parejos, las mejores y más claras situaciones para desnivelar fueron del equipo local.

Bellendier, la diferencia.
En los primeros 45 minutos, el arquero piquense Bellendier fue protagonista central del campo de juego. Porque tapó las situaciones necesarias y mantuvo su arco cerrado.
En los primeros minutos, Ibarra dejó solo a Jofré en el área racinguista, y el delantero remató por encima del travesaño. Los albos respondieron con una jugada de Similán que habilitó a Palma -de gran tarde- y el rosarino perdió el “mano a mano” con Bellendier, que alcanzó a despejar al corner.
Después, fue Claro el que habilitó a Similán, pero el juvenil sacó un remate que pasó cerca del horizontal del arquero piquense. Y después el defensor Frank ganó en el área rival para conectar un cabezazo que pasó cerca del travesaño de Bellendier.
En los últimos minutos, Bellendier tuvo dos intervenciones claves. La primera fue en una jugada que iniciaron Palma y Claro, y le quedó a Similán dentro del área para conectar un remate rasante que Bellendier -tapado por varios futbolistas- alcanzó a sacar para evitar la caída de su valla. Y la otra fue un tiro libre de Palma donde se tuvo que estirar para “descolgar” el balón del ángulo superior izquierdo de su arco.

Claro, la diferencia.
En el complemento, Racing Club fue más punzante. Salió Cobos e ingresó Nahuel Díaz para sumar potencia ofensiva. Y Leguizamón acertó. La variante le dio resultados. Y los albos terminaron festejando tres puntos clave en su estadio, donde concurrió una buena cantidad de público, pese a que el partido comenzó a las 16.
En los primeros minutos el local ya avisó. Montero inició una jugada por la derecha, y sacó un centro para Similán que Bellendier alcanzó a despejar “de puntín” fuera de la cancha.
Cuando se habían superado los 15 minutos hubo dos jugadas que comenzaron a definir el partido. Inicialmente el arquero local Gómez falló en una salida dentro del área chica y logró -extraordinariamente- tapar la caída de su valla en dos tiempos, primero a Emanuel Hermida y después a Ibarra. Y dio inicio a un rápido contragolpe racinguista, donde Nahuel Díaz habilitó el ingreso de Claro en el área piquense, y el delantero no perdonó y definió impecable para dejar sin chances al arquero Bellendier. Iban 16 minutos.
Una jugada aislada en medio de un buen y noble desarrollo del juego, Hermida pateó en el piso al defensor Arroyo cuando la pelota se había ido por la línea de fondo, pero el árbitro Ramonda solamente lo amonestó.
Los piquenses tuvieron una chance clara en el segundo tiempo. Un tiro libre de Ibarra, se elevó en un futbolista castense, que estaba en la barrera, y el arquero Gómez alcanzó a tocar el balón para que se estrelle en el travesaño y la controle en dos tiempos.
Y a los 41 minutos llegó la definición del partido. Ferro de Pico en ataque. Un despeje largo de los defensores albos, que intentó controlar tibiamente sobre el lateral el futbolista Mauril, pero no percibió que venía arremetiendo -a toda carrera- el delantero Claro. Y le quitó la pelota a Mauril, lo desbordó claramente por la línea lateral, se metió en el área visitante y cuando salía Bellendier amagó un pase al centro y definió al primer palo. Impecable. Y salió festejando a toda carrera e infantilmente se sacó la camiseta para mostrar el “número 9” a los hinchas.
Y los hinchas que sacrificaron la siesta, que quizás hasta no trabajaron, terminaron festejando con un equipo que tiene rendimientos irregulares. En 72 horas mostró dos caras totalmente distintas, pero que hace ilusionar a los hinchas albos. Y ya empiezan a palpitar -más que nunca- el clásico frente a Estudiantil en la última fecha. Para ver si logra el derecho de disputar nuevamente el título anual de la liga norteña.