Riglos sacó un triunfo de la galera y sigue bien arriba

LIGA CULTURAL: SARMIENTO PERDIO TRES PUNTOS EN EL DESCUENTO

La “U” se impuso por 2-1 como visitante gracias a los goles de Reina y Wunderlich, de penal, cuando terminaba el encuentro. El Azul, que lo ganaba bien por un penal de Bouquet, sufrió la expulsión de su arquero Gómez y se quedó sin nada.
Unión de Miguel Riglos salvó ayer en el descuento su condición de invicto y puntero del campeonato al vencer por 2-1 a un Sarmiento que sigue en el fondo, en uno de los partidos correspondientes a la tercera fecha del Torneo Oficial de la Liga Cultural de fútbol, en la Zona Norte.
Gustavo Bouquet, de penal a los 33 minutos del complemento, puso en ventaja al Azul en el Fortín de Villa Elisa, pero la “U” lo dio vuelta con tantos de Diego Reina a los 47 y Oscar Wunderlich, de penal, a los 50. En la jugada previa al tanto que definió el encuentro, el árbitro Jorge Villalva expulsó al arquero local Gastón Gómez, por lo que terminó atajando Gonzalo Salvatierra.
Con este resultado, el elenco riglense dirigido por Mauricio Rambur se mantuvo como uno de los dos líderes con puntaje ideal junto a Independiente de Doblas; mientras que los santarroseños conducidos por José “Topo” González siguen últimos, sin unidades.

De la galera.
La “U” sacó un triunfo de la galera en casa ajena, porque cuando parecía que perdía el invicto y la punta del torneo, dos apariciones fantasmales de sus delanteros le permitieron dar vuelta una historia que parecía sellada a favor de Sarmiento.
El Fortín de Villa Elisa -muy bien presentado a pesar de mantener las huellas de la inundación que lo castigó hace poco más de dos meses- albergó a una muy buena cantidad de público que se acercó a ver un partido que fue muy luchado, hablado y trabado en general, y que guardó las emociones para el final.
El inicio mostró a un Riglos prolijo y que intentaba progresar con juego asociado a partir de la buena distribución del “Chavo” Juan Sáez Dupó en el mediocampo. Pero a la visita le costó mucho encontrar los espacios, por las dimensiones de la cancha y porque enfrente tuvo a un Sarmiento atento para cortar los circuitos y achicar hacia adelante.
En ese contexto, al local le alcanzaron los primeros 15 minutos para anular el poder ofensivo de su rival (cada vez que Reina o Wunderlich toman la pelota hay una sensación de que algo puede pasar), y luego de sufrir dos bajas por lesiones (Horacio González y Giuliano López debieron ser reemplazados antes de los 25) tuvo la entereza para comenzar a hacerse dueño del partido.
El ingreso de Ramiro Gallego le dio equilibrio a un mediocampo en el que empezaron a crecer los trabajos de Leonel Suárez y Salvatierra; apoyados por una defensa muy firme, que sacó todo con Leonardo Zarelli y Nolberto Tomaso a la cabeza. De todas maneras, en esa primera parte los dos arqueros fueron casi espectadores.
Al complemento Sarmiento salió convencido de que era posible bajar al puntero del torneo. Matías Polanco se adelantó unos metros por derecha y se transformó en la principal carta ofensiva de local, llegando hasta el fondo o incluso ingresando al área (en una acción pareció ser víctima de un penal de Nicolás Aranda que Villalva no marcó). Hasta un tiro libre lo tuvo como protagonista a Polanco, con un remate que fue sacado del ángulo por el arquero Martín Arrieta.
El local era más (el ingreso de Gastón Fiol le dio la pausa que necesitaba) y pasada la media hora tuvo su recompensa, cuando Suárez fue tomado en el área por Federico Marcel tras un centro y Villalba marcó penal, que Bouquet transformó en el 1-0.
A Riglos le costó reaccionar. Empujó y tiró pelotazos largos buscando a sus puntas, pero parecía estar lejos de lograr el empate. Hasta que a los 47 Villalva marcó una falta indirecta por una protesta local (de esas que no se cobran nunca), la pelota cayó al área y, tras un par de despejes truncos, Reina la empujó al gol.
Sarmiento se derrumbó y un minuto después empezó a perderlo todo. Reina picó habilitado ante una desatención defensiva, el arquero Gómez salió a cortar y le cometió una falta que le valió la expulsión y un penal en contra. Con los tres cambios agotados, Salvatierra se puso la ropa de arquero, pero nada pudo hacer ante el remate de Wunderlich, que cerró el juego 2-1 a favor de uno de los punteros del torneo.