Salvatierra fue absuelto luego de tres años

BOMBA DE ESTRUENDO EN LA CANCHA

Mariano Salvatierra, el simpatizante de Sarmiento que había sido acusado en 2013 de arrojar una bomba de estruendo que afectó a un árbitro asistente durante un partido de fútbol, y a quien le habían prohibido acudir a espectáculos deportivos por un tiempo indeterminado, fue absuelto ayer por la Justicia, por lo que después de tres años podrá volver a una cancha.
El incidente había ocurrido el miércoles 22 de mayo de 2013 cerca de las 15.30, pasados los 42 minutos del segundo tiempo del partido que All Boys le ganaba como visitante a Sarmiento por 7-2, por la décima fecha de la Zona Norte en el Torneo Apertura de la Liga Cultural.
En ese momento, desde un pequeño grupo de hinchas locales ubicados en el sector norte del estadio El Fortín de Villa Elisa partió una bomba de estruendo que explotó cerca del asistente Javier Sosa, quien cayó al piso aturdido. El árbitro Jorge Villalba suspendió el partido y su asistente, con un cuadro de traumatismo de cráneo y pérdida momentánea de conocimiento, tuvo que ser trasladado al hospital Lucio Molas y luego al Evita, donde quedó internado en observación durante un par de días.
La Policía, en el momento del incidente, no detuvo a nadie porque los hinchas que ocupaban el sector desde donde habían arrojado la bomba se fueron rápidamente del lugar. Pero al día siguiente, desde la Seccional Segunda informaron que habían identificado al agresor, tras una serie de allanamientos que les habían permitido secuestrar otros elementos de pirotecnia similares a los utilizados en la cancha.
El acusado fue Mariano Salvatierra -hermano de los futbolistas Gonzalo y Rodrigo-, quien fue detenido y luego liberado tras recibir la acusación formal de parte de la Justicia, a menos de 48 horas de producido el incidente.
El hincha fue acusado haber arrojado el explosivo que provocó las lesiones de Sosa y por la violación del artículo 3 de la ley 23.184 (de violencia en espectáculos deportivos), por haber introducido pirotecnia.
En su momento, bajo la carátula “Mariano Salvatierra s/lesiones”, el juez Néstor Ralli, a pedido de la fiscal María Cecilia Martiní, dictó una medida restrictiva sobre el hincha (defendido por Guillermo Barreto), al que le prohibió asistir a espectáculos deportivos por tiempo indeterminado, dependiendo de los avances de la causa.

Absuelto.
El proceso judicial se cerró justamente ayer, cuando el juez de audiencia, Carlos Alberto Besi, absolvió a Salvatierra como autor del delito de lesiones leves “por no haber resultado acusado”, ya que no se pudo probar -luego de todos los testimonios- que había sido él quien arrojó la bomba de estruendo.
Además, en cuanto a la acusación que había hecho la fiscal por el delito previsto en el artículo 3° de la ley 23.184, el juez también decidió su absolución porque se estaría “ante la existencia de una conducta atípica respecto de la prevista” en ese artículo. En realidad, Salvatierra admitió haber llevado pirotecnia, pero el juez lo encuadró como una contravención y no como el delito por el que había sido acusado, y por el que habían pedido una pena de un año de ejecución en suspenso.

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