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Santa Rosa se anima a soñar

LIGA CULTURAL: SE TERMINO EL INVICTO DE JACOBI EN BELGRANO

Atlético Santa Rosa dio ayer un paso clave para sus aspiraciones de clasificar al próximo Torneo Provincial de fútbol. Le ganó 3-0 como local el clásico a General Belgrano y le descontó tres puntos a sus rivales directos por esos dos cupos extras que otorgará el Torneo Oficial de la Liga Cultural de fútbol para los equipos de la Zona Norte.
El Tricolor jugó casi todo el partido con uno menos por una roja directa a Renzo Romero cuando apenas habían pasado 4 minutos, y sufrió otra baja a los 22 del complemento por la doble amonestación a Luis Guiñazú.
La primera expulsión pegó duro en el ánimo de los visitantes, pero más allá de lo justo o injusto de la sanción aplicada por el árbitro Jorge Haim, la realidad es que el Albo aprovechó cada acción para edificar un triunfo claro a partir de los goles de Ariel Abrigo, Marcos Funes e Iñaki Benvenuto.
Así, jugadas dos fechas de la segunda ronda, Santa Rosa quedó a seis unidades del Deportivo Winifreda y a siete del propio Belgrano, los dos equipos que hoy están ocupando las dos plazas que hay en juego para entrar al Provincial.

Tres cachetazos.
El partido en el estadio Mateo Calderón se rompió bien temprano. Antes de los 4 minutos Romero fue a cubrir una pelota sobre la línea lateral ante el asedio de Benvenuto, levantó su brazo para detener al delantero y el árbitro entendió que había sido un codazo que merecía la expulsión directa.
Belgrano intentó rápidamente acomodar su estructura defensiva ante la falta del volante central, pero mientras hacía esos ajustes Santa Rosa hilvanó una contra perfecta y sacó ventajas: a los 10 minutos Brian Ramírez y Guillermo Loyola salieron disparados por el sector izquierdo del ataque y cerraron la jugada con un centro atrás que capitalizó Abrigo con un toque a la red.
Como un boxeador que recibe dos golpes duros en el mismo round, el Tricolor salió de las cuerdas casi por instinto, y a punto estuvo de sumar algunos puntos con un cabezazo de Ramiro Fredes que sacó muy bien Bruno Michelena.
El Albo fue paciente, inteligente y, aún sin dominar, a los 16 metió otra mano -prácticamente de nocaut- cuando Funes saltó más alto que todos tras un córner y sacó un cabezazo esquinado para el 2 a 0.
Recién a partir de ahí, y luego de un comienzo vertiginoso, el partido tomó algo de lógica. Gastón Lezcano agarró la batuta en el medio, manejó los tiempos y empezó a hacer jugar a los rapiditos que lo rodeaban, generando algunas jugadas claras como un mano a mano de Benvenuto que tapó Emmanuel Torales.
También creció el trabajo de Ignacio Gauna, en tanto que desde el fondo empujaban Funes y Juan Colazo para que el equipo siguiera buscando y las acciones transcurrieran lejos de arco de Michelena, como ocurrió hasta el final del partido.
A los 32 minutos Heim fue alertado por un asistente a raíz de un supuesto codazo de Abrigo a Tobías Díaz de La Sota; el árbitro entendió que era para amarilla y esa decisión terminó de enervar los ánimos de los tricolores, que se fueron a los vestuarios casi resignados.

Dos golpes más.
En el inicio del complemento Jacobi se la jugó con el ingreso de Franco González -y posteriormente de Héctor Báez-, buscando mayor presencia ofensiva para tratar de achicar la diferencia. Pero Santa Rosa no dio ninguna ventaja en defensa y, por el contrario, en la primera chance que tuvo a favor amplió la diferencia.
Iban 14 minutos cuando Colazo ganó de cabeza tras un córner, la pelota quedó «sucia» en el área visitante y el que la limpió fue Benvenuto al empujarla para el 3 a 0.
Unos instantes después Guiñazú fue fuerte a un cruce con Benvenuto, dejó el pie levantado y Heim le mostró la segunda amarilla y la consecuente roja. El partido se terminó. Belgrano ya no tuvo reacción ante estos dos nuevos golpes y no le quedó otra opción que esperar a que se cumpla el tiempo reglamentario.
Santa Rosa, con tres goles de ventaja y dos jugadores más que su rival, se dedicó a hacer correr la pelota y a saborear un triunfo clave que le permite soñar con la clasificación.