Se “arreglan” con un delegado de seguridad

INCIDENTES EN DIVISIONES INFERIORES

La Mesa Directiva de la Liga Cultural de fútbol comunicó ayer que, a raíz de los incidentes ocurridos la semana pasada en Macachín durante un partido de divisiones inferiores, acordaron con las agrupaciones de árbitros que los partidos no comenzarán si el club local no presenta el “delegado de seguridad”.
En principio, esta figura que deberá tener cada institución se hará cargo de velar por la seguridad de los colegiados, aunque si se tiene en cuenta que la persona encargada de esa función no tiene poder de Policía, y que las canchas continuarán sin la presencia de efectivos de seguridad (los clubes se niegan a contratarlos por cuestiones presupuestarias), todo seguirá como hasta ahora.
Incluso la “nueva” determinación no varía con respecto a la dispuesta hace cinco meses atrás (con motivo de otros incidentes), cuando los dirigentes prometieron hacerse cargo de lo que pudiera pasar en caso de nuevas agresiones a árbitros, como pasó el pasado fin de semana en Macachín con la embestida del DT Diego Ulloa al árbitro José Moreno.
“La Mesa Directiva de la Liga Cultural comunica que en virtud de lo dispuesto por el Consejo Directivo, consensuado con las agrupaciones de árbitros, e implementado en su momento, los árbitros están facultados para no dar comienzo a los encuentros respectivos si a la llegada de estos al estadio el club que oficia de local no presente el correspondiente delegado de seguridad, el cual tendrá la obligación de velar por la integridad de la terna arbitral, quedando a disposición de estos para cualquier contingencia que pudiera ocurrir y rubricando con su firma la planilla del encuentro”, dice el comunicado publicado ayer.
Hace cinco meses, cuando los árbitros decidieron parar, presentaron una nota a las autoridades de la Liga solicitando presencia policial en las canchas donde juegan las formativas.
Ante esa solicitud, los clubes aclararon que les era imposible pagar los adicionales policiales para los partidos de inferiores, pero sí se comprometieron a mejorar las condiciones de las canchas auxiliares y a hacer campañas de concientización en cada institución, incluyendo a jugadores, entrenadores y padres con la ayuda de especialistas.
Y además garantizaron que se harían cargo si existieran nuevos hechos de violencia, con fuertes sanciones económicas y deportivas para los agresores y los clubes responsables. Esos nuevos episodios violentos se repitieron este fin de semana y ahora acordaron un “delegado de seguridad” para solucionar los problemas.