miércoles, 18 septiembre 2019
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Suspenden a un padre por su conducta

La violencia en el deporte formativo, generada por adultos, es moneda corriente en Argentina. En innumerables ocasiones la noticia no son los niños o niñas haciendo lo que más les gusta, sino los padres o allegados generando disturbios por su comportamiento, ya sea a través de gritos, insultos o incluso agresiones físicas.
La Pampa no es la excepción y, más allá de las campañas gubernamentales o particulares de diferentes clubes para frenar con ese tipo de hechos, las situaciones desagradables se siguen sucediendo.
En los últimos días se dio un caso de estas características con un padre de un futbolista de divisiones inferiores del Club La Barranca, y la institución actuó rápidamente en consecuencia: la Comisión Directiva decidió suspender al adulto en cuestión, como una medida «de carácter formativo y educativo» que tiene una relación directa con el programa «Deporte con Valores» que viene llevando a cabo.
«El Club Social y Deportivo La Barranca informa que, en consonancia con el Programa Deporte con Valores que lleva adelante, tomó la decisión de suspender provisionalmente al padre de un jugador del club de su concurrencia a la cancha debido al mal comportamiento exhibido durante un partido de las divisiones inferiores de fútbol», explicó la institución santarroseña en su página de Facebook.
«La medida es de carácter formativo y educativo, y busca promover conductas adecuadas de acompañamiento por parte de padres y espectadores y prevenir las situaciones de violencia», agrega la nota firmada por la Comisión Directiva.
La sanción es en principio por tres meses, explicaron a LA CHUECA. Luego de ese período, el adulto en cuestión podrá volver al club, pero si no mejora su comportamiento de acuerdo a las reglas que maneja la institución, la suspensión se prolongará o incluso se agravará la sanción.

Con valores.
«Con el objetivo de construir entre todos un deporte con valores y en pos de la erradicación de la violencia en el deporte surge el Programa ‘Deporte con Valores’. Estamos convencidos de que el deporte es un agente social educativo y transformador para el desarrollo de nuestra sociedad, por lo cual trabajar en el mejoramiento y cumplimiento de los valores se convierte en una prioridad del Club».
Con ese enunciado comienzan los fundamentos del programa «Deporte con Valores» que lleva adelante La Barranca, y que establece un «código de conducta» para acompañantes y espectadores.
«Tenemos la intención, y por eso hemos tomado el compromiso, de acompañar a las niñas y niños desde el día en el que pisan por primera vez el club, y durante su niñez y madurez como personas principalmente, y como deportistas también», se explica en la presentación del programa.
El club viene llevando a cabo desde hace un par de años diferentes acciones que tienen que ver con la educación de sus deportistas más allá de la disciplina que practican, pero a partir de esta temporada el programa se institucionalizó, incluyendo a los adultos y buscando contagiar a otras instituciones. Y esta sanción aplicada a un padre tiene directa relación con esos valores.
«Yo solo quiero jugar. Sin que me grites y te enojes aunque me salga mal. Sin que reproches a los árbitros aunque no dirijan como vos pensás. Sin que le grites al otro equipo; ellos también quieren jugar. Sin que te enojes con otros padres; todos quieren alentar. Por eso yo le digo a los grandes que, como todos los niños, yo… solo quiero jugar», reza el cartel de bienvenida a La Barranca.

Las herramientas para la formación.
El programa “Deporte con Valores” del Club La Barranca es impulsado por iniciativa de la psicóloga deportiva María de los Angeles Corro Molas, quien trabaja de manera interdisciplinaria con diferentes profesionales, como la nutricionista Mercedes Ayzaguer, el kinesiólogo Maximiliano Zanesi o el coordinador de fútbol del club, Juan Mángano, entre otros.
Uno de los puntales del plan es el Club de Lectura, a través del cual se estimula el hábito de leer para enriquecer la formación de los chicos. A través de un convenio con una librería, los entrenadores designan a diferentes deportistas para que lean un libro y al cabo de un tiempo lo compartan y comenten con sus compañeros.
En ese contexto, mediante donaciones se creó una biblioteca en el club que incluso tiene libros en sistema braile que son utilizados por los integrantes del equipo de fútbol para ciegos.
Además, el programa “Deporte con Valores” también tiene como bases la realización de talleres para padres que involucran las áreas de psicología deportiva y kinesiología, especialmente para el “acompañamiento de lesiones” que puedan sufrir los chicos.
Entre los deportistas también se realizan habitualmente charlas y trabajos lúdicos para mejorar la comunicación y la confianza, entre otras situaciones, dentro de los diferentes grupos.
Otras actividades frecuentes para los equipos del club tienen que ver con el aspecto nutricional, con tareas que promueven una alimentación consciente de los chicos para que tomen hábitos saludables que favorezcan su formación como deportistas.

Los 12 puntos del “código de conducta”.
Dentro del programa “Deporte con Valores” que lleva adelante el club La Barranca, existe un código de conducta que tiene doce puntos que deben respetar quienes concurran a “ver, disfrutar y/o alentar en un partido y/o entrenamiento”.
Entre ellos, el punto 10 fue el utilizado para la suspensión provisional del padre por su mal comportamiento en el fútbol de inferiores.
Los doce requisitos son los siguientes:
1– Durante el transcurso del partido y/o entrenamiento, podrán hacer críticas constructivas de manera en momentos privados, nunca frente a otros padres, jugadores, árbitros y/o entrenadores.
2– Abstenerse de ocupar el rol de entrenadores indicando a los jugadores entrenamientos fuera del club para “reforzar” el estado físico y/o deportivo, ya que esto puede entorpecer el desarrollo saludable y hasta producir daños y/o lesiones.
3– Procurar alentar con un aplauso o una mirada cómplice, evitando el grito desmedido y/o violento.
4– Respetar a los entrenadores y sus instrucciones y evitar dar indicaciones técnicas paralelas.
5– No criticar ni insultar a los jugadores, padres, árbitros ni entrenadores, propios ni rivales.
6– Aceptar las decisiones de los árbitros como justas y tomadas con la mayor capacidad.
7– Permanecer fuera del campo y mantener la calma para dar un buen ejemplo a los niños.
8– Apoyar a los entrenadores, jugadores y árbitros y contribuir a enseñar el valor del compromiso a los equipos, el espíritu competitivo, la conducta ética y el juego limpio.
9– Respetar los tiempos de reposo y recuperación cuando los jugadores están enfermos y/o lesionados.
10– Abstenerse de cualquier comportamiento violento, el cual será causal suficiente para tomar medidas disciplinarias de manera inmediata, como por ejemplo la expulsión del evento, pudiéndolo suspender por tiempo determinado o no en caso de reincidencia del mal comportamiento, según lo estimen las autoridades del Club.
11– No se permitirán conductas contra el espíritu competitivo con entrenadores, padres, jugadores, participantes, árbitros y otros asistentes.
12– Colaborar con su conducta para que el club sea referente en juego limpio.