Tarde de furia en el Rancho Grande

El partido que jugaron ayer Belgrano y Alvarado por el Torneo Federal "A" fue opacado por una variedad increíble de incidentes, que se sucedieron en diferentes momentos de la tarde y que tuvieron como protagonistas a los hinchas de los dos equipos y a la Policía.
La llegada de unos quinientos marplatenses al Nuevo Rancho Grande fue vista en principio con beneplácito por propios y extraños, porque le aportaban un color diferente al encuentro y porque significaba un importante ingreso para las arcas del Tricolor. Sin embargo, la presencia de los visitantes (no en todos los partidos tuvieron la posibilidad de estar) terminó siendo un dolor de cabeza para todos.
Es que, desde que llegaron a Villa Alonso, los marplatenses no pararon de generar disturbios, los más graves también con la participación de los hinchas locales.
El mayor problema se dio en el entretiempo del partido, cuando desde las dos parcialidades comenzaron a arrojarse proyectiles de todo tipo. De acuerdo a lo que dijeron los propios hinchas, todo se originó porque los visitantes habrían robado algunas bicicletas a los chicos que jugaban en la pista de bicicross del club.
Lo cierto es que, mientras los jugadores estaban en el vestuario, comenzaron a volar piedras, botellas, caños y ladrillos, que obligaron a la intervención de la Policía. Los agentes, que tuvieron que pedir refuerzos, no dudaron en reprimir a los marplatenses con disparos de balas de goma, principalmente porque los hinchas del Torito habían roto unas vallas y comenzaban a acercarse a la tribuna local.
Luego de algunos minutos de tensión y varias detonaciones, la Policía logró hacer retroceder a los hinchas de ambos bandos y, para cuando los jugadores volvieron al campo de juego, todo estaba en una tensa cama.

Más disturbios.
Otro atisbo de violencia se dio a los 42 minutos del complemento, cuando Emanuel Pennisi marcó el segundo gol de Alvarado y provocó a los hinchas locales poniéndose el dedo índice sobre los labios, como pidiéndoles silencio. La reacción de la barra de Belgrano fue la peor: le arrojaron piedras, ladrillos y botellas al autor del gol y a todos los que festejaron.
Los marplatenses no quisieron ser menos y en el cierre volvieron a las andanzas. Cuando el árbitro Esteban Nasier marcó el final del partido, rompieron el alambrado y algunos ingresaron a la cancha a robarle la ropa a sus jugadores, quienes finalmente los calmaron y se fueron a festejar con ellos.

"Hay que pensar en la otra tabla".
"Hay que empezar a pensar en la otra tabla, olvidarnos definitivamente de la tabla de arriba y pensar en la tabla de abajo". Con esa frase, el entrenador Patricio Mac Allister dejó en claro ayer que, a partir de la derrota que Belgrano sufrió ante Alvarado por 2-0, el Tricolor deberá cambiar el chip y dejar de lado las aspiraciones de pelear por un ascenso en este Torneo Federal "A" de fútbol, para volcar todos sus esfuerzos en mantener la categoría.
"Hemos perdido mucha cantidad de puntos en el camino pensando en llegar arriba, pero hoy nuestra realidad es otra y tenemos que asumirla tal cual es, y ser conscientes para tratar de resolverlo", agregó el Pato con su habitual claridad y disposición para hablar con la prensa, cualquiera sea el resultado. "No estamos para pelear arriba -continuó-, pero tenemos que seguir intentando sumar puntos de acá hasta el final".
En el mismo sentido, el entrenador se lamentó por haber perdido puntos en partidos en los que hubieran merecido otros resultados, a la vez que reconoció haberse visto afectados por diferentes circunstancias como lesiones o expulsiones. "Siempre aspiramos a tratar de estar arriba, porque el equipo se ha plantado de igual a igual ante todos. Y hemos perdido puntos sin merecerlo; pero los perdés. Por eso tenemos que hacer el mayor colchón de puntos posible de acá hasta el final para defender esa tabla de abajo", señaló Mac Allister, haciendo referencia a que luego de la fase reválida (que juegan los que no clasifican entre los de arriba) se tienen en cuenta los puntos de la primera rueda para determinar los descensos de categoría.
– ¿El hecho de mirar la otra tabla implicará algún cambio táctico?
– Vamos a tener que cambiar muchas cosas en lo táctico. Mis planteos fueron salir con dos o tres volantes ofensivos y dos puntas, y no nos están dando los resultados que buscamos. Por eso tendremos que buscar otro esquema, otras formas y reagruparnos de otra manera.

"El" partido.
"A partir de ahora tenemos que reagrupar la tropa y tirar todos juntos para adelante, como hasta ahora, pero con otro objetivo", replanteó Mac Allister, quien reconoció que el encuentro de ayer fue bisagra para definir si estaban para pelear arriba o abajo. "Hoy (por ayer) era el partido, y no lo pudimos resolver. Todo cuenta, la expulsión, las lesiones.., pero nosotros tenemos que ayudar un poco más a sacar los resultados", se sinceró.
Finalmente, al hacer un breve análisis del juego de ayer, dijo que "se complicó por la expulsión tempranera" de Luis Guiñazú, la cual le resultó "extraña" porque era su primer falta, aunque reconoció que "un error defensivo" propició el gol rival cuando habían logrado controlar el partido.