“Todo el pueblo está revolucionado”

HERNAN FERNANDEZ DESTACO EL TRIUNFO CLASICO DE LONQUIMAY CLUB SOBRE ATLETICO CATRILO

“Es el mejor clásico del mundo”, desliza Hernán Fernández, y con esa frase resume el sentimiento que lo inunda cada vez que se juega un Lonquimay Club-Atlético Catriló. Y mucho más en una temporada “dulce” como ésta, en la que su equipo ganó los dos partidos que jugó ante el rival de toda la vida.
Porque el duelo de la ruta 5, como otros tantos clásicos pueblerinos o zonales, no se juega sólo durante los 90 minutos que dura el encuentro, sino que tiene una previa y un después muy especiales. “Lo primero que se mira cuando sale el fixture es cuándo se juega el clásico”, agrega Fernández, autor de uno de los goles con los que este domingo Lonquimay Club se impuso por 2-1, como local, en el clásico correspondiente a la décima fecha del torneo de Primera “B” de la Liga Pampeana de fútbol.
“Y ahora esto sigue toda la semana, como siempre, con felicitaciones o cargadas dependiendo de cómo haya salido el partido”, dice Hernán, sonriente porque sabe que sus amigos y compañeros de la vereda de enfrente tendrán que saludarlo una vez más.
El encuentro se disputó el domingo en estadio “Carlos Alfageme” de Lonquimay, que lució como en sus mejores tardes, con casi mil personas ocupando todo el perímetro de la cancha y dos equipos que llegaban muy bien posicionados en la Zona Centro Sur del certamen de ascenso norteño: Lonquimay Club como líder y Atlético Catriló como escolta a un punto.
“Fue especial también por eso, porque si perdíamos nos pasaban, y si ganábamos los dejábamos atrás”, explicó el volante ofensivo del “Xeneize” de Lonquimay, cuya subcomisión de fútbol es presidida por Leonardo De La Iglesia.
Fernández es, además, uno de los pocos jugadores de la localidad que en esta temporada defienden los colores del equipo, que tiene varios futbolistas de Santa Rosa, muchos de ellos con una amplia trayectoria en el fútbol culturalista.
“Para los que somos del pueblo se vive de otra manera. Eso no quiere decir que los chicos que vienen de afuera no dejen todo, pero nosotros lo sentimos especialmente”, asegura Fernández. Y a modo de ejemplo agrega: “Yo jugué los clásicos Unión de Riglos-Atlético Macachín y Juventud Regional de Miguel Cané-Deportivo Argentino de Quemú Quemú, y los jugué como clásicos, entregando todo. Pero el clásico de tu pueblo se siente diferente”.

Acostumbrados.
El partido del domingo fue parejo en general y, a decir de Fernández, se jugó “como todos los clásicos, muy trabado en el medio y sin muchas situaciones”, principalmente en el primer tiempo.
En la etapa inicial, Atlético Catriló logró ponerse en ventaja con un gol de penal de Juan Viceconte; mientras que en el complemento lo empató el propio Fernández (que ingresó en ese segundo tiempo) y lo dio vuelta Martín García Salvetti. “En el segundo mejoramos un poco y tuvimos algunas chances. Al final lo ganamos bien”, sintetizó Fernández, quien se muestra orgulloso por haber ganado la mayoría de los clásicos desde que en 2007 volvieron a enfrentarse.
“El festejo después fue ‘tranqui’… Ya estamos acostumbrados”, dijo con una sonrisa, recordando que en la primera ronda de este año también se quedaron con el duelo de la ruta 5, en ese caso por 3-1 y como visitantes.

En carrera.
Con este resultado, Lonquimay Club mantuvo la punta de su zona junto a Cultural Argentino de General Pico, y llega bien perfilado a la recta final de la primera fase como para clasificar entre los cuatro mejores, que luego lucharán por el ascenso en los cruces eliminatorios.
“La idea es estar entre los cuatro, y después en el mano a mano no le tengo miedo a nadie. Pero hay que ir de a poco. Ganar el clásico tiene cosas positivas, pero también negativas, porque te podés relajar y eso es lo peor que nos puede pasar”, advirtió Fernández.
“Hoy estamos felices. Ganamos los dos clásicos, seguimos primeros y todo el pueblo está revolucionado. Pero ya tenemos que ponernos a pensar en lo que viene”, cerró.

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