Un combate mano a mano en el que se lucen los arqueros

PAMPEANOS PARTICIPARON EN EL "KEEPER KOMBAT" ARGENTINA 2018

Dos arcos con medidas reglamentarias y separados por menos de 30 metros, más dos arqueros frente a frente intentando meter goles en la valla contraria y tratando de evitarlos en la propia. Esa es la síntesis del “Keeper Kombat”, una especie de arco a arco que va creciendo con el correr de los años y que suma seguidores en todo el mundo.
Reacción, ubicación, remate, intuición, potencia y resistencia son algunas de las cualidades que debe tener un jugador para ir eliminando rivales, en un intensísimo mano a mano de cuatro minutos (dos tiempos de dos cada uno) que combina aspectos técnicos, tácticos y físicos.
La modalidad surgió en México y se fue distribuyendo por varios países del mundo, entre ellos Argentina, que desde hace varias temporadas viene organizando un encuentro anual de la mano del ex arquero de River Alejandro Saccone.
La edición 2018 del “Keeper Kombat Argentina” se llevó a cabo este lunes en el complejo Salguero Fútbol bajo la organización de Arqueros en Red, que lleva adelante el propio Saccone, y contó con la participación de guardavallas pampeanos, entre más de 200 competidores del país y del extranjero.

Al podio.
Uno de los habitué de este “Combate de Arqueros” nacional es Raúl Alomo, jugador de Independiente de Doblas y que este lunes participó por quinta vez del duelo, que lo tuvo como ganador en 2012. En esta ocasión, el Negro, de 36 años, terminó tercero luego de ganar cinco duelos y perder en una ocasión, con quien luego fue el campeón.
Además, Alomo llevó a dos juveniles del Club La Barranca de Santa Rosa, donde trabaja como entrenador de arqueros. Francisco Betanzo (categoría 2002) y Emanuel Fredez (2004) fueron los jóvenes pampeanos que debutaron en el “Keeper Kombat”, sumando una experiencia única en la que además pudieron disfrutar de la presencia de Nicolás Navarro (San Lorenzo) y Jorge De Olivera (Platense), dos arqueros profesionales que se acercaron para charlar con los chicos.
“Quedaron enloquecidos”, resumió Alomo al referirse a sus juveniles, que tuvieron suerte dispar porque Betanzo logró un cuarto puesto en su categoría, mientras que Fredez sufrió una lesión en una mano durante su segundo partido -que terminó ganando- y no pudo seguir compitiendo.
“Sirvió además para medir un poco en qué nivel estamos con respecto a los chicos de Buenos Aires. Este es un juego muy completo, en el que se dan situaciones reales de un partido y que permite analizar de manera completa a un arquero”, agregó el Negro.
“Es agotador, como si fuera un entrenamiento bien intenso”, destacó con respecto a esta modalidad, en la que un arquero puede marcar goles rematando con el pie (desde el piso, de volea o sobrepique) o sacando con la mano.
En ese contexto, Alomo, que además de trabajar con las inferiores de La Barranca tiene su propia escuela de arqueros (para todas las edades), remarcó el buen nivel de los chicos pampeanos y aseguró que “se está mejorando mucho” en cuanto a la preparación de los arqueros y al nivel que vienen mostrando.