Un empate que apenas rompió el hielo

El Tricolor y el Verde ofrecieron un partido aburrido y sin muchas situaciones. Más allá de la leve superioridad de los piquenses, el color y el calor en la fría tarde de Villa Alonso los aportó la gente. Vistarop en el local y Canelo en la visita fueron los mejores.
General Belgrano y Ferro Carril Oeste de General Pico quedaron en deuda: el local por el hecho de jugar en casa y su necesidad de “comprar” a la gente en el debut; la visita por sus nombres propios y su condición de candidato a pelear por el grupo.
El partido, correspondiente a la primera fecha de la Zona 2 del Torneo Federal “A”, terminó 0-0 y ofreció poco, pese a que las nutridas tribunas del Nuevo Rancho Grande mostraban un marco acorde a la situación.
Pero ninguno de los dos logró plasmar en la cancha su idea, y se fueron con un empate que igualmente les sirvió para arrancar con un punto esta nueva excursión en la tercera categoría del fútbol argentino.

Mucha expectativa.
Villa Alonso era una fiesta. Todo estaba dado para que el Federal “A”, después de tanta espera -con un par de postergaciones incluidas-, tuviera su puntapié inicial. El clásico pampeano era el espectáculo ideal para que el estreno convocara a una multitud.
Y la gente no falló. Desde temprano fue poblando las tribunas del Nuevo Rancho Grande y, pese al frío, le fue aportando calor con cantos y banderas a una espera que se prolongó aún más por un problema que tuvieron los piquenses en el viaje. El juego empezó veinte minutos más tarde de lo pautado y por fin, cuando el cordobés Pablo Echavarría hizo sonar el silbato por primera vez, los pampeanos volvieron a vivir un torneo de fútbol de nivel profesional.
La expectativa, sin embargo, se fue apagando a medida que fueron pasando los minutos, porque ninguno de los dos lograba ofrecer algo diferente a lo que se ve habitualmente en el fútbol de liga, más allá de la velocidad y la fortaleza física. En el juego mostraron poco, y en ese sentido también influyó el mal estado del campo de juego, que atentó contra las buenas intenciones que por momentos insinuaron uno y otro.
Belgrano, luego de un comienzo agresivo en el que logró llevar con empuje el juego al campo rival, se fue atrasando a medida que Ferro fue agarrándole la mano a la cancha. Los visitantes crecieron en la tenencia con el correr de los minutos y así fueron haciéndose dueños de la pelota, pero sin lograr superar con ese dominio el aguerrido mediocampo local.
En ese sector de la cancha fue creciendo la figura de Juan Galarraga, para cortar y hacer las cosas simples de cara a la continuidad de la jugada. El otro destacado en el Tricolor fue Antú Hernández, quien le cerró la puerta al bravo Emanuel Hermida y también se ofreció para ser salida clara.
La firmeza en el resto de la defensa y un medio luchador completaron el lado bueno del equipo de Juan Zubeldía, que flaqueó en el aspecto ofensivo, con Amiel Cuestas muy lejos del área y Germán Strillevsky sin peso a la hora de crear.
Del otro lado, los de Mauricio Giganti intentaron siempre jugar asociadamente, pero entre el piso y la buena presión de Belgrano no lograron su objetivo. La movilidad de Leonardo Canelo fue lo más destacado de la visita, en la que ni Emanuel Morette ni Mauricio Aubona consiguieron hacerse dueños del medio.
Las situaciones, en ese contexto, fueron escasas. El local apenas molestó con un par de remates lejanos sin mayor trascendencia. La visita avisó con un disparo de Canelo que pasó cerca y una aparición de Morette que definió mal. Hasta que a los 44 minutos tuvo la más clara, cuando Aubone recibió un rebote en el área rival y sacó un tiro colocado que pegó en el ángulo y picó antes de ser despejado.

Sin cambios.
El complemento comenzó con la misma tónica que la primera parte: Ferro intentando romper con su juego colectivo y alguna aparición individual, y Belgrano agazapado sin desordenarse para tratar de encontrar un error rival y quedarse con los tres puntos.
Pero ninguno consiguió lastimar. La primera media hora fue interminable, con dos equipos que se sabían confundidos y que no encontraban la manera de cambiar las cosas. En Belgrano, la entrada de Jonathan Guerra le dio más peso en el área rival y la de José Lincopán un poco más de juego en el medio. Pero no alcanzó. Sólo llegó a inquietar con un buen remate de Tenca Hernández que Francisco Rago controló con seguridad.
En Ferro, el ingreso del ex River Federico Almerares aportó presencia, pero no mucho más. Todo siguió dependiendo de Canelo, que rompía y jugaba en el medio, pero no encontraba socios.
Sobre el final, Gaspar Gentile entró con armas como para ganar la pulseada, pero se encontró con la categoría del arquero local Agustín Vistarop, que con un par de tapadas cerró el partido. A los 41, Gentile encabezó una contra a pura velocidad y cedió para Morette, que remató de frente y exigió una gran respuesta de Vistarop. Y a los 45, el mismo Gentile capturó un rebote y sacó un disparo a quemarropa entrando al área, pero el arquero otra vez respondió con solvencia para sacar la pelota al córner.
No hubo más. En la próxima el Tricolor visitará a Rivadavia de Lincoln y el Verde recibirá a Alvarado de Mar del Plata, tratando de cambiar la imagen y mejorar en el juego para empezar a pagar la deuda.

“No tuvimos generación de fútbol”.
El entrenador de Belgrano, Juan Zubeldía, reconoció que su equipo no dejó la mejor imagen en el inicio del Federal “A” de fútbol, pero a la vez valoró el punto conseguido. “No se jugó bien, no me gustó, pero dentro de todo lo negativo sumamos ante un equipo difícil”, dijo sin vueltas Zubeldía.
“No era lo que deseábamos, no tuvimos generación de fútbol y llegamos tarde a las segundas pelotas. Hay muchas cuestiones para trabajar, pero lo bueno es que recién comenzamos”, analizó el DT.
Además, Zubeldía hizo referencia al mal estado de la cancha, pero no lo puso en primer plano. “La cancha no está buena, pero más allá de la cancha nos costó generar porque no tenemos ese enganche que te cambia la fisonomía del equipo”, señaló.
“Tenemos un equipo con mejor pie que el del proceso pasado, y nos perjudica la cancha. Pero más allá de eso hubo cuestiones que no hicimos, y por eso antes de poner como excusa la cancha debemos hacer una autocrítica de lo que hicimos”, cerró.

Giganti.
A su turno, el entrenador visitante, Mauricio Giganti, se mostró “bastante contento” con el punto, porque se consiguió “en una cancha complicada y ante un rival duro”. Además, el “Buli” dijo que “la cancha conspira contra el juego asociado”, pero aclaró que “no valen las quejas” en ese sentido. “Generamos muchas situaciones, lo buscamos, y no se dio”, agregó.

El “Sojero” al frente.
Agropecuario de Carlos Casares fue el único equipo ganador en la primera fecha de la Zona 2 del Torneo Federal “A” que integran los pampeanos. El “Sojero” se impuso como local por 1-0 frente al gigante Alvarado de Mar del Plata, con un gol de Gonzalo Urquijo, y de esa manera quedó como único líder del grupo. En el otro partido, Defensores de Belgrano de Villa Ramallo igualó 1-1 con Rivadavia de Lincoln, con tantos de Matías Nouet (de penal) para el local (expulsado Mateo Coronel) y Emiliano Perujo para la visita.