Un golazo de tres puntos para el Rojo

El elenco doblense se impuso por 1-0 como visitante ante Estudiantil, gracias a una gran conquista de Saúl Araya en el segundo tiempo. El Rojo fue más que el Tricolor, que terminó con uno menos por la expulsión Cañete.
Independiente de Doblas consiguió una importante y justificada victoria por 1 a 0 frente a Estudiantil de Eduardo Castex y quedó liderando la Zona 36 junto a General Belgrano de Santa Rosa (ver página 28), tras disputarse la segunda fecha del Torneo del Interior.
El único gol del partido lo convirtió el mediocampista Saúl Araya con un tiro de media distancia que se metió en un ángulo del arquero del equipo castense. El árbitro Alejandro Berrutti expulsó, a los 43 minutos del segundo tiempo, al delantero castense Kevin Cañete por una fuerte falta con Eduardo Barcar, quien además fue el mejor jugador de la cancha.
Los sureños tuvieron altos rendimientos en Barcar; acompañado por Corcuera en el mediocampo y Gehl en el ataque, y la solidez en la última línea con Seip y Bonomo. Los doblenses tuvieron un mejor primer tiempo, y en el complemento bajaron el nivel de juego, principalmente después de la exquisita conquista de Araya. Estudiantil fue claro cuando se proyectó Testa por la derecha en el primer tiempo, pero después careció de un patrón de juego y variantes para atacar y hacer valer la localía.
En los primeros minutos, un córner de Barcar fue conectado con un cabezazo de Seip que pegó en la base del arco de Morán y se fue por la línea de fondo. Así, los rojos avisaron que estaban más atentos al desarrollo del juego, y tenían intenciones de llevarse un buen resultado del estadio castense. La movilidad y habilidad de Barcar fue ayudada por los desaciertos defensivos tricolores, como cuando Molo jugó mal una pelota que tomó Guerra y encaró solo hacia el arco de Morán, pero definió desviado.
Para Estudiantil, una de las más claras fue una jugada donde encaró Testa e intentó definir por arriba de Juárez, pero la pelota se fue por encima del horizontal. Y la otra jugada de peligro -sobre la finalización del primer acto- fue un centro de Heinz que conectó Bruno y exigió al arquero Juárez, que voló a su palo derecho para contener el balón que tenía destino de gol.
Los visitantes se quedaron con la mejor y más peligrosa jugada de los primeros 45 minutos: una corrida de Gehl, que enfrentó al arquero Morán y le picó el balón por encima del cuerpo, pero se estrelló contra el travesaño y en el rebote Barcar se apresuró y remató totalmente desviado cuando tenía el arco a su merced.

Un golazo.
En el complemento no cambió demasiado el desarrollo del juego, pero Estudiantil tuvo más sacrificio en el mediocampo, aunque careció de potencia ofensiva. En cambio, el equipo de Corcuera se retrasó para tratar de salir en rápidos contragolpes, fundamentalmente porque se notó que decayó notablemente en el despliegue físico.
Los locales, en los primeros minutos, generaron algunas insinuaciones por el carril de Ustari, que descargaba para la soledad de Benvenutto, pero el delantero terminaba perdiendo con sus marcas o ensayando disparos de media distancia que nunca preocuparon a Juárez.
A los 18′ llegó el único gol del partido. Todo nació por un lateral mal realizado por Molo, que permitió que allí inicie la jugada el equipo doblense: el lateral terminó con un centro de Narcué que fue despejado y Araya, con un remate de media distancia, clavó impecablemente el balón en el ángulo superior derecho, pese al estéril esfuerzo de Morán que no pudo frenar el zapatazo. Una conquista exquisita en un partido mediocre.
Los minutos siguientes fueron aburridos. Los dirigidos por Corcuera se replegaron para tratar de manejar los tiempos del partido, mientras que Estudiantil mostraba todas sus impotencias futbolísticas. Y encima, a los 42′ se fue expulsado el recién ingresado Cañete por una fuerte falta contra Barcar en el medio de la cancha.
Independiente pudo estirar las diferencias. Una corrida de Gehl terminó nuevamente con una “picada” por encima de Morán que otra vez se estrelló en el travesaño tricolor, y sobre la finalización del partido Guerra trasladó 20 metros el balón para encarar a Morán, pero en el mano a mano remató desviado.