sábado, 21 septiembre 2019
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Una historia de sufrimiento y pasión

GENERAL BELGRANO FESTEJO SU CENTENARIO EN EL CORAZON DE VILLA ALONSO

El domingo 18 de agosto de 2002 amaneció nublado. Estaba fresco y una lluvia amenazaba con castigar la tarde. El Boca de Oscar Tabárez y el Pampa Sosa recibía a Estudiantes de La Plata y el River de Manuel Pellegrini visitaba a Chacarita. Si los dos gigantes ganaban quedaban como punteros del Apertura de AFA. La jornada invitaba a quedarse en casa, tomando unos mates mientras se escuchaban o miraban los partidos del fútbol grande.
Una multitud, sin embargo, desafió al clima y luego del almuerzo empezó a poblar las tribunas del estadio de la Avenida Spinetto, hoy llamado Dr. Ramón Turnes. All Boys y Belgrano, dos de los grandes de la ciudad, definían el campeonato de la Liga Cultural de fútbol.
En la primera final habían igualado 1 a 1 y la revancha fue nuevamente muy pareja, hasta que a los 14 minutos del complemento el Teo Gauna frotó la lámpara con su zurda y habilitó al Chiche Bustamante para que marque la diferencia en la red.
El gol, forjado por dos hijos del club de Villa Alonso, desató un vendaval. La tribuna visitante estalló, la llovizna se transformó en una lluvia feroz y el multicampeón All Boys se abalanzó sobre su rival en busca del empate. Calificar como épicos los últimos minutos de aquella final no es exagerado. Todo Belgrano terminó defendiendo lo que ya era suyo, rechazando cada pelota bajo una incesante cortina de agua y, por fin, festejando en el barro.
Belgrano, a su estilo (en ese torneo estuvo a punto de no clasificar a la Liguilla y luego cambió de entrenador porque los resultados no se daban) era campeón culturalista por sexta vez en su historia. Y lo celebraba en consecuencia. Con sufrimiento y pasión.
Hoy el club está cumpliendo cien años y esas dos palabras, sufrimiento y pasión, resuenan en sus pasillos. Aquella final de 2002, «la del gol del Chiche Bustamante bajo la lluvia en cancha de All Boys» -así la recuerdan-, es mucho más que un título. Es también un símbolo de la historia de la institución.

La fiesta.
El Tricolor fue fundado el 28 de abril de 1919 por docentes de la Escuela Nº 4. Una de ellas fue Laurentina Salanueva de Saavedra, primera presidenta de una institución cuyo nombre inicial fue Defensores de Belgrano. Hoy el Club General Belgrano está cumpliendo cien años y su presidente es Sergio Bassa, el Chino, uno de aquellos «héroes» que cabeceaban todo lo que le tiraban bajo la lluvia en la final ante All Boys.
«Es emocionante cumplir cien años», dice hoy Bassa, nacido en las entrañas del club al igual que Telbi Vera, actual vicepresidenta, quien destaca el carácter «barrial, sufrido y apasionado» de la institución.
Los dos jóvenes dirigentes encabezaron anoche la celebración por el centenario, plasmada en una multitudinaria cena en la que los recuerdos y las emociones estuvieron a flor de piel. Deportistas, dirigentes e hinchas de todos los tiempos le dieron vida a la fiesta. Y brindaron por varios siglos más de pasión tricolor.