Una multitud en la largada simbólica

La trigésima edición del Rally tuvo ayer su largada simbólica en la Capital Federal y fue presenciada por medio millar de personas. Hoy alrededor de las 13 llegarán los primeros autos a Santa Rosa, el primer campamento.
Unos 500 mil aficionados y curiosos se acercaron ayer a las calles del microcentro porteño y le dieron marco a una verdadera fiesta durante la largada simbólica de la trigésima edición del Rally Dakar, que por primera vez en la historia se corre sobre territorio argentino. Ayer la largada se produjo desde una plataforma ubicada en la Plaza de la República, a metros del Obelisco porteño, desde donde partieron los 521 vehículos que participan de la carrera que, en rigor, comenzará hoy por la madrugada. Se estima que cerca de las 13 (de La Pampa) comenzarán a llegar a Santa Rosa los primeros participantes (ver página 22).
La prestigiosa largada tuvo su momento oscuro, cuando una mujer fue atropellada por un coche conducido por el argentino Leonardo Monti frente al Monumento de los Españoles, en el barrio porteño de Palermo, en un lugar sin control policial adecuado.

El primero.
El cuatriciclo del francés Yann Pignet fue el primero en salir a las calles bajo una monumental ovación de los aficionados que acudieron al Obelisco, estimados en medio millón de personas por el ministro de Turismo y Cultura porteño, Hernán Lombardi.
La calles del centro porteño, bañadas por el sol en el segundo día de 2009, se llenaron de aficionados, curiosos y algunos despistados para contemplar esta imponente competencia reconocida a nivel mundial.
Pasadas las 16, lentamente comenzaron a pasar los cuatriciclos y las motocicletas, y con el correr de los minutos la gente se fue acercando para disfrutar del espectáculo de las poderosas máquinas.
En general, aficionados o no, todos se sorprendieron por el nivel, el tamaño y la potencia de los vehículos, más allá de la parquedad con la que se pasearon algunos competidores.
Hubo una importante concurrencia de fanáticos del automovilismo nacional con remeras de distintos equipos como Chevrolet y Ford, y algunas inscripciones de corredores como Guillermo Ortelli.
Lo más destacado fue la amplia presencia de familias, con los chicos muy entusiasmados sobre los hombros de sus padres para alcanzar a chocar la mano con alguno de los pilotos.
La respuesta del público fue muy vibrante, sobre todo cuando una de las corredoras se paseó en su motocicleta vistiendo la camiseta de la Selección argentina de fútbol, lo que despertó rabiosos aplausos y gritos de aliento.
Los pilotos de las motos y los cuatriciclos buscaron despertar un poco al público en algunos tramos con las habituales piruetas o haciendo rugir los motores de sus máquinas.
Entre los miles de asistentes, los turistas extranjeros se destacaron por sacar miles de fotos y más de uno se mostró sorprendido.
Pero la sorpresa no fue exclusiva de los visitantes sino que hubo unos cuantos "despistados" de nuestra tierra, quienes pensaron que la largada simbólica era en realidad la definición de la carrera, por lo que se mostraron "ofendidos" por la escasa velocidad que desplegaron los vehículos.
En total, 217 motos, 177 autos, 81 camiones y 25 cuatriciclos participan en la 30 edición del Rally Dakar, que abandonó África por primera vez en la historia. (NA)