Una multitud recibió al Rally Dakar

El qatarí Nasser Al-Attiyah, del equipo BMW y en la categoría autos, se quedó con la primera etapa del Rally Dakar, cuya primera etapa finalizó ayer en esta ciudad, proveniente de Buenos Aires. Hoy, a las 6.15, se larga la segunda etapa especial desde La Malvina.
Miles de personas recibieron a las más de 500 máquinas que arribaron ayer a esta ciudad para completar con la primera etapa del Rally Dakar Argentina-Chile, que se disputó sobre una distancia de 733 kilómetros, de los cuales 371 fueron de carrera entre Saladillo y Trenque Lauquen.
Desde la mañana la gente se ubicó a la vera de la ruta Nacional 35 y en las avenidas Circunvalación, Argentino Valle, España y Uruguay y en los alrededores del Parque Don Tomás, en donde se instaló el campamento.
El último control estuvo ubicado a la altura del club Náutico, en donde los pilotos de las motos y los cuatriciclos como así también las tripulaciones de los autos y los camiones debían superar dos controles para determinar la clasificación.
El primer competidor en llegar a ese lugar fue el piloto español Marc Coma (KTM), quien se quedó con la etapa, mientras que mientras que el francés Christophe Declerck (Yamaha) se adjudicó el primer especial de los cuatriciclos.
En tanto que el qatarí Nasser Al-Attiyah, del equipo BMW, fue el ganador en la categoría autos, y en camiones se impuso el ruso Vladimir Chagin (Kamaz).
Para el público no sólo resultó una fiesta el arribo de cada uno de los corredores, sino que además aplaudió el paso de los vehículos de apoyo, que fueron los primeros en aparecer después del mediodía.
“Fue una etapa veloz, y supongo que para los que venían atrás se debe haber puesto difícil por la tierra”, dijo Coma a un medio español, con traductor de por medio.
En tanto que Marcelo Miti, con Yamaha, clasificó 57, convirtiéndose en el mejor argentino.
Uno de los más ovacionados fue el español Carlos Sainz (Volkswagen), que quedó segundo en autos. “Fue una carrera dura, pero sin problemas”, dijo a los pocos segundos de arribar a la meta, mientras los fiscalizadores le chequeaban la computadora de su auto para determinar si había cumplido con las reglas de la carrera.
Sainz se mostró tranquilo. Su copiloto, Perin, fue quien se encargó de conversar con la gente de control.
Una vez que le informaron que todo estaba en orden, el español puso primera y con una sonrisa saludo a las escasas personas que rodeaban su poderosa máquina.
“Mañana será una etapa distinta, vamos a ver qué nos espera”, resumió Sainz antes de ingresar al parque cerrado, en donde apenas se bajó del auto se saludo con su equipo.
El argentino Orlando Terranova, con BMW, llegó segundo en este primer tramo, cumpliendo con lo que se había propuesto antes de la largada simbólica que se realizó el viernes en el Obelisco de Buenos Aires.
Apenas piso suelo pampeano, Terranova informó a su equipo el comportamiento de su máquina, atendió a los medios de prensa y luego durmió por un buen rato, dejando en claro que para él había sido una etapa tranquila.
El ingreso de las máquinas siguió hasta anoche. Al atardecer el público se reunió sobre el ingreso al Parque Don Tomás, y en un sector muy cerca del faro.
“Esto no sabemos cuando vuelven, por lo tanto nos quedaremos hasta tarde”, dijo Jorge, quien con su hijos en los hombros seguía sacando fotos a cada camión que anoche ingresaba al parque.