Velocidad graduando la energía

BUEN AUTO Y UNA ACERTADA ESTRATEGIA, LAS CLAVES DEL TRIUNFO DE MACACHIN

“Quedaban suficientes voltios como para ir a fondo”, manifestó Nicolás Hevia uno de los pilotos del auto de la Epet Nº 5 de Macachín, que el pasado domingo ganó la tercera fecha del Desafío Eco, disputada en el Autódromo Provincia de La Pampa, en Toay, con la participación de 125 vehículos de diferentes escuelas técnicas del país.
El auto de Macachín, que se destaca por su diseño aerodinámico, quedó encabezando las posiciones del Campeonato Argentino de Autos Ecológicos, un proyecto que más que deportivo es educativo, promoviendo el diseño de autos, la ecología y el trabajo en equipo.
Hevia hizo dupla con Kevin Alvarez. El equipo arrancó el sábado marcando el segundo mejor tiempo en las clasificaciones, y el domingo, en la final disputada a una hora y media, mantuvo una férrea lucha con la dupla de la escuela técnica de San Vicente, Santa Fe, hasta que restando poco más de 10 minutos tomó la punta para quedarse con el segundo triunfo del año.
Los macachinenses vivieron una verdadera fiesta en el trazado toayense. El festejo de los simpatizantes, que ocupó gran parte de la tribuna de la recta principal, fue superior a los que se suele ver en las categorías zonales.
Alvarez manejó la primera mitad de carrera y Hevia finalizó la prueba. El auto número 65 no sólo que ganó en la pista, sino que además acertó con su estrategia de carrera, algo que fue elogiado por sus rivales.
“Cuando agarré el auto quedaban suficientes voltios como para ir a fondo. Eso fue lo que hice”, dijo Hevia en diálogo con LA CHUECA poco después de conseguir la victoria, mientras Alvarez lo esperaba a pocos metros para recibirlo con un abrazo y saludar a los simpatizantes que se habían apilado cerca del parque cerrado.
“La estrategia fue ir lo más rápido posible, sin gastar tanta energía para poder llegar al final. Yo fui el segundo piloto porque soy más liviano que Kevin”, explicó Hevia.
“La victoria es una alegría enorme para todos los que conformamos el equipo, para nuestros compañeros y profesores. Nos dio mucho trabajo hacer este auto y ganar es muy lindo”, indicó el joven piloto.

“Reducir el peso”
El dupla de San Vicente, compuesta por Guillermo Falco y Franco Milanesio, arribó a la meta a poco más de dos minutos del ganador.
“Fue una carrera emocionante, muy peleada”, dijo Milanesio, quien explicó que después de dominar en los primeros giros debieron reducir la velocidad porque el auto gastó más energía de lo esperado.
“Estamos felices por este segundo puesto. Macachín nos ganó porque la máquina es excelente. Nosotros debemos seguir trabajando, tenemos que reducir el peso del auto para que sea más veloz. No hay que bajar los brazos”, enfatizó Milanesio, quien destacó el hecho de haber corrido en el circuito toayense y destacó la organización. “Nos atendieron más que bien. Por eso de parte de nuestro equipo un enorme agradecimiento”.

La hinchada más ruidosa
La hinchada de Macachín colmó buena parte de las tribunas que están ubicadas frente a la recta principal del autódromo de Toay. El grupo alentó al binomio Kevin Alvarez-Nicolás Hevia durante la hora y media que duró la carrera para luego seguir la fiesta en la entrega de premios.