Vinicius, con la fuerza del corazón

A PARTIR DE UNA TRAGEDIA RECORRE LAS RUTAS EN BICICLETA

El ciclista Vinicius Da Silva, oriundo de Brasil, llegó ayer a la ciudad de Santa Rosa y visitó la redacción de LA ARENA para contar su historia de vida en estos 18 años de aventura. Mañana partirá rumbo a la provincia de Río Negro para continuar su camino hasta la ciudad santacruceña de El Calafate. Su idea es seguir hasta Chile.
Recorriendo las rutas de América desde 1999, también estuvo en el continente europeo, Vinicius -nació el 8 de agosto de 1985 en el estado de Amapá- viaja en bicicleta desde los 13 años a partir de un hecho trágico que marcó su vida para siempre y combinó su amor por el deporte con un ejemplo de superación.
Sus comienzos fueron muy duros ya que perdió a toda su familia en un accidente tras un naufragio en el río Itaquatiara, Amazonas, dónde murieron más de 50 personas. “Una lata de gas explotó en el barco que viajaba con mi familia. Perdí a mi papá, mi mamá, tres hermanos y mis abuelos, yo solo sobreviví”, recordó. En vez de perder el rumbo y caer en la depresión, decidió salir adelante.
En sus primera experiencia, Da Silva salió de Manaos con una bicicleta muy vieja -en 18 años lleva utilizadas más de 20 bicicletas- y empezó a viajar por todo el mundo, comenzó en su país y siguió por América Latina. A su vez, tuvo una experiencia en Europa, dónde visitó Berlín, ciudad a la que llegó a través de un barco carguero. “Algunas bicicletas se rompieron y otras las robaron, pero siempre consigo otra para continuar mis viajes”, explicó en una entrevista con LA CHUECA.

“Seguir mi camino”.
Su largo periplo lo llevó a recorrer más de 288.000 kilómetros -hace un promedio de 120 kilómetros diarios- por 4.000 municipios brasileños y más de 17 países como Paraguay, México, Colombia, Chile, Venezuela, Bolivia y Argentina, entre otros.
Proveniente de la provincia de Mendoza, Da Silva estuvo de paso por la localidad de Eduardo Castex y siguió su travesía hacia la capital pampeana, lugar dónde se encuentra alojado gracias a Daniel y al grupo de motoqueros JR que le da una mano.
Sin dinero encima, ha llegado a pasar hambre y frío, hasta llegó a dormir con animales, Da Silva puede seguir su trayecto gracias a la solidaridad de la gente que le da comida, bebida y un lugar donde dormir y poder descansar. “En estos 18 años conocí lugares agradables y maravillosos, me encontré con personas muy solidarias que me ayudan a continuar”, indicó.
“No quiero instalarme en un lugar definitivo, mi objetivo es seguir recorriendo el mundo, mientras pueda seguiré mi camino”, concluyó.
Aquellos que quieran ver fotos y textos sobre los viajes de Vinicius Da Silva pueden hacerlo a través de la siguiente página de Internet: www.viniciusdasilvaciclistavivendo.blogspot.com.ar.

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