“Ya no tengo hambre”

"MARAVILLA" MARTINEZ LLEGO AL PAIS

Sergio “Maravilla” Martínez, dijo ayer que la decisión de alejarse de la actividad como boxeador respondió a que su cuerpo no “era el mismo”, que no tiene más “hambre de gloria”, y avisó que tratará de “borrar” a la AIBA (entidad rectora en su origen del boxeo amateur), porque intenta quedarse “en forma dictatorial” con la actividad pugilistica.
“Maravilla” Martínez regresó ayer a la mañana al país procedente de Nueva York, y en horas del mediodía realizó una charla con la prensa en un hotel ubicado en el barrio de Recoleta.
“Mi cuerpo ya no era el mismo. Con muchas lesiones y 40 años, dijo basta. Ya no tengo hambre de gloria. Hice lo que tenía que hacer”, enfatizó.
“Seguiré ligado al boxeo (lidera la empresa Maravilla Boxing en Madrid). Desde mi posición trataré de combatir a la AIBA, porque se quiere quedar con el boxeo. Tomaron una posición dictatorial peligrosa. Quieren borrar al Consejo Mundial, la AMB, la OMB, la FIB. Los enfrentaré. Y ya cayó una cabeza”, reveló Martínez en clara alusión a la reciente renuncia del presidente de la AIBA, el dirigente chino Wu Ching-Kuo.
“Tuve éxito y llegué donde llegué porque hice las cosas bien. Dejé la vida en cada pelea. Hubo una señal para que reflexione definitivamente para decir basta”, añadió “Maravilla” Martínez.
“Los médicos que me trataron pusieron mucho interés y preocupación en mis dolencias, en especial la rodilla derecha, que está destrozada. Y en los últimos tiempos el hombro izquierdo me tiene muy mal y parece que me tienen que operar. Cuando un médico se preocupa demasiado es porque es seria la lesión”, explicó el boxeador.
Con relación a su última pelea realizada hace un año y que perdió en forma contundente (nocaut técnico en 10 rounds) ante el puertorriqueño Miguel Cotto, Martínez reconoció que todo lo previo “se hizo mal”.
“Hice guantes con dos sparrings que no estaban a la altura de semejante compromiso. Entonces hice manoplas solamente. El boxeo es tiempo y distancia. Solo eso”, dijo. (Télam)