Zubía y Del Río cantaron victoria

El bonaerense Raúl Del Río, con Ford, ganó la segunda final al ser desclasificado el pampeano Horacio “Gato” Serra y se consolidó como líder del campeonato. El Supercar compartió el espectáculo con el Turismo Nacional en el Autódromo Provincia de La Pampa.
El trenquelauquense Ricardo “Vasco” Zubía (Chevrolet) y el bonaerense Raúl Del Río (Ford) ganaron ayer las dos finales de la segunda fecha puntable del Campeonato de Supercar Región Pampeana “Premio 80 Aniversario Diario LA ARENA”, en el Autódromo Provincia de La Pampa, en un espectáculo encabezado por el Turismo Nacional.
El ex campeón Raúl Del Río (Ford), oriundo de la localidad bonaerense de Bonifacio, sigue encabezando las posiciones del ránking al clasificar quinto y primero, respectivamente. Mientras que Zubía, el actual campeón, sólo pudo sumar puntos en la primera carrera debido a que en la segunda quedó al margen de la competencia por un choque múltiple en la bajada del tobogán, al igual que Miguel Mazzoni (Ford), Luis Etchart (Ford), Claudio Brunengo (Chevrolet) y Lisandro Rojas (Chevrolet).
Esta carrera la había ganado Horacio “Gato” Serra, con un Ford preparado por Omar Darío “Corcho” Conte, pero fue desclasificado por no superar la revisión técnica. Mientras que el macachinense Daniel Costa, con Chevrolet motorizado por los hermanos Damelio, fue excluido por maniobra peligrosa.

Con solidez
Zubía ganó la primera final con un tiempo de 18 minutos, 50 segundos y 389 milésimas para completar los 12 giros al trazado de 4.173 kilómetros por hora, superando a su coterráneo Gustavo Cobo (Ford), a 1s582, y al realiquense Pedro Langé (Ford), a 12s336.
Zubía, que había sido el más rápido en las clasificaciones del sábado, ocupó el cajón número uno en la largada, pero su auto quedó patinando y arrancó tercero, detrás de Langé y Del Río. Más atrás se ubicaron Arín, Cobo y Brunengo.
Poco después, Del Río perdió algunas posiciones por un toque con Arín y Valencia se pegó con Brunengo. Promediando la cuarta vuelta, Zubía superó a Langé y Arín aprovechó para “colarse” y quedar detrás del líder.
La carrera creció en emoción cuando Arín se acercó considerablemente a Zubía, sin embargo el piquense hizo un trompo al ingreso de la primera chicana por un desperfecto en los frenos y luego terminó abandonando.
Cobo, que había dado cuenta de Langé, intentó ir en busca de Zubía, pero el andar sólido del campeón fue imparable. Y a Serra no le alcanzó para subir al podio, pese a que lo intentó en varias oportunidades.
En esta carrera, además de Arín desertaron Lisandro Rojas y Matías Rossi. Además, Costa marchaba quinto cuando hizo un trompo y Macali Becerra llegó con su auto fallando al salirse un capuchón de bujía.

Del Río.
El pampeano Horacio “Gato” Serra se impuso en la segunda final, pero al ser desclasificado por no superar la revisión técnica ganó Raúl Del Río, empleando un registro de
27 minutos, 21 segundos y 431 milésimas en las 14 vueltas, escoltado por Ricardo Ruiz (Ford) y Gustavo Cobo (Ford).
La carrera estaba programada para las 14, pero se terminó largando cerca de las 16 por motivos ajenos al Supercar. Mazzoni picó en punta y no tardó en ser superado por Costa y Lotto. En la segunda vuelta, a Mazzoni se le puso el Ford de costado en pleno tobogán terminando en trompo y se produjo un múltiple choque que involucró a Brunengo, Zubía, Rojas, Etchart, Rossi y Mazzoni. Por este accidente ingresó el auto de seguridad.
Una vez despejada la pista, las alternativas fueron cambiando vuelta tras vuelta, Costa perdió el primer puesto en manos de Serra. Posteriormente Lotto, que había quedado segundo, abandonó por un toque de Costa en el curvón que desembarca en la recta principal. Por esta maniobra el piloto de Macachín, que terminó segundo, fue excluido.
En el séptimo giro, Serra se consolidaba como puntero, seguido por Costa. En tanto que se incrementaba la lucha por el tercer puesto entre Ruiz y Bernasconi. Más atrás se ubicaban Del Río, Cobo y Valencia.
Bernasconi comenzó a tener problemas en su motor y no tardó en irse para atrás. Mientras que Del Río y Ruiz se disputaban la segunda colocación en distintos sectores del trazado, que terminó en manos del bonaerense.
Los últimos aplausos fueron para Serra, que recibió primero que nadie la bandera a cuadros, lástima que después perdió ese valioso puesto por problemas en la revisión técnica.

“Tengo mejor auto de cuando salí campeón”.
Raúl Del Río (Ford) no comenzó bien el día por un toque y por un problema de embrague, pero terminó cerrando la fecha sumando buenos puntos, que lo consolidan como líder del Supercar Región Pampeana. El ex campeón destacó la caballerocidad de Ricardo Ruiz (Ford).
Al cabo de la primera final, en la que llegó quinto, Raúl Del Río (Ford) se mostró enojado con el piquense Gustavo Arín (Dodge), a quien criticó duramente por el toque que sufrió de parte del pampeano en la curva antes de ingresar a la recta principal.
Del Río, en medio del enojo, dijo que Arín no era la primera vez que lo perjudicaba en una carrera. Para colmo, el ex campeón señaló que corrió las 12 vueltas con un problema en el embrague, que lo privó de poder tener un mejor rendimiento.
“Voy a tener que hablar con Arín para ver qué le pasa conmigo”, enfatizó Del Río, quien después se fue calmando y canalizó todas sus energías para prepararse con miras a la última final de la tarde.
La segunda carrera, que comenzó con importante demora, tuvo en Del Río uno de los principales protagonistas, especialmente cuando el ex campeón disputó la segunda colocación con Ruiz.
“Hicimos una gran carrera con Ruiz, y tengo que destacar su enorme caballerocidad”, dijo Del Río luego de que su auto pasara con éxito el trámite del pesaje, al finalizar la segunda competencia del día. El ex campeón no dudó en afirmar que corrieron al límite con el piloto achense, y que pese a que se superaron en varias ocasiones sus autos terminaron sin ningún rasguño.
-En una de las vueltas, su auto se puso de costado en el ingreso a la chicana.
-Para no tocarme con Ruiz, tuve que frenar demasiado contra la cuerda y el Falcon se me cruzó un poco. Por suerte lo pude sacar y seguí corriendo sin problemas.
-¿Es difícil superar a Ruiz?
-Es muy difícil. Pero como lo hablamos con él, jamás hubo un roce entre nosotros porque siempre nos hemos respetado.
-¿Se solucionó el tema del embrague?
-Por suerte el embrague mejoró, y mejoré bastante el ritmo. Siempre supe que corrigiendo esta falla, el auto funcionaría muy bien.
-¿Cuál es el balance final de la fecha?
-Es muy bueno, porque pude sumar buenos puntos y sigo primero.
-En esta temporada, ¿tiene las mismas sensaciones de cuando logró consagrarse campeón?
-Si bien todo mi equipo trabaja siempre para salir campeón, en este campeonato siento que tengo un auto mejor que años anteriores. Por ejemplo, este año sigo usando las mismas gomas del año pasado, y el Ford viene mostrando un buen rendimiento.

Zubía.
“No estoy enojado, me da bronca de cómo quedó el auto”, dijo el campeón Ricardo Zubía poco antes de comenzar a ordenar el equipaje para regresar a Trenque Lauquen.
Zubía aseguró que su coupé Chevy quedó muy estropeada por el choque que padeció en la segunda final, y no pudo precisar cuántos autos lo golpearon.
-¿Cómo fue el accidente?
-Mazzoni entró en trompo y quedó arriba de la pista. Quise esquivarlo y recibí varios golpes que me rompieron la Chevy. Ahora tendremos que evaluar las roturas.
Zubía, con tristeza, dijo que lo sucedido es un riesgo que se corre cuando se sale a pista, y agregó: “Sobre caliente no puedo decir más nada. Como dije antes, tengo que serenarme y analizar los daños que tenemos en el auto para ver de qué forma lo arreglamos”.

“Quedé bastante contento”
El realiquense Pedro Langé (Ford), quien en la primera final obtuvo el tercer puesto y en la segunda clasificó sexto, aseguró que terminó contento la jornada, aunque lamentó algunos problemas mecánicos.
Al bajar del podio, rodeado de su familiares y amigos, Langé dijo: “Quedé contento, pero fue una lástima que en la segunda carrera la caja de cambios haya quedado mal regulada. Si bien después, cuando salió el auto de seguridad ingresé a boxes para regular el registro, perdí todas las chances de pelear un lugar en el podio”.
Langé admitió que si no fuera por el problema de la caja hubiera andado mejor, y agregó: “Ahora lo que queda es revisar el Ford por completo y comenzar a trabajar para la tercera fecha. No queda otra”.
-¿En qué aspectos hay que trabajar en el auto?
-En nada en particular. Lo que hay que hacer es ajustar todo para que no aparezcan problemas como hoy, que terminaron siendo zonceras, detalles que después se pagan caro al finalizar el campeonato.
-¿Pudo ver el choque de la segunda final?
-No pude ver qué pasó, solo vi la polvareda. Salí muy mentalizado en no chocar, por eso cuando apenas vi algo raro levanté el pie del acelerador y esquivé lo que había sucedido. Seguro que el choque fue por alguna maniobra no deseada, y es una lástima porque se rompieron varios autos.
-¿Como dirigente qué evaluación hace de esta fecha que se compartió con el TN?
-Correr con el TN fue positivo, aunque uno siempre tiene cosas que evaluar después de cada carrera. Compartir el espectáculo con una categoría nacional nos permite seguir aprendiendo.
-¿Cómo vislumbra el futuro del Supercar?
-Esta fecha se agregaron varios pilotos y se llegó a 21 autos, y esperemos que para la próxima tengamos 25. No dudo que la categoría se va a recuperar. Hay que trabajar para por lo menos tener 30 máquinas en la línea de largada.