A la guerra por datos falsos

El presidente de los Estados Unidos dijo sentirse "decepcionado" por la información fallida de Inteligencia. Por otra parte afirmó tener "temor" si gana un demócrata en las próximas elecciones.
Cuando se acerca el final de su mandato, y mientras comienza a calentarse la campaña para las presidenciales de noviembre en Estados Unidos, el jefe de la Casa Blanca, George Bush, admitió que lanzó la guerra en Irak en base a "información fallida de inteligencia".

"Decepcionado".
En una entrevista para la revista Político y el portal de internet Yahoo News, poco antes de partir hacia Israel, donde participó el miércoles de los actos por el 60° aniversario del Estado hebreo, Bush admitió que estaba decepcionado por esa información "equivocada" sobre las supuestas armas de destrucción masiva que desarrollaba el régimen de Saddam Hussein, y que nunca se encontraron.
Ese fue el argumento principal, junto con los presuntos vínculos de Saddam con la red Al Qaeda -que tampoco se confirmaron- para lanzar la invasión contra el país árabe en marzo de 2003.
"¿Qué si pienso que alguien me mintió? No. No creo. Pienso que analizaron la situación y sacaron una conclusión equivocada", señaló el presidente. Además, sugirió su temor de que si un demócrata gana las presidenciales, podría haber otro ataque "terrorista" en EE.UU.
Bush expresó su preocupación por dejar a su sucesor una guerra que no ha concluido, y aludió al hecho de que los dos aspirantes demócratas a la candidatura presidencial, la ex primera dama Hillary Clinton y el senador Barack Obama, han prometido retirar las tropas estadounidenses de Irak si llegan a la Casa Blanca en enero próximo.

Escenario.
"En este escenario apocalíptico, por supuesto, los extremistas de todo Oriente Medio se sentirían envalentonados y eso, eventualmente, conduciría a otro ataque a Estados Unidos", señaló.
El mandatario se refería a los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono, que dejaron cerca de 3.000 muertos.
En la entrevista señaló además que por respeto a los soldados que han muerto en Irak decidió abandonar el golf.
"No quise que alguna madre cuyo hijo haya muerto recientemente vea al Comandante en jefe jugando golf. Siento que debo expresar a sus familias la mayor de mis solidaridades. Y pienso que jugar golf durante una guerra transmite una señal equivocada", manifestó.
Cuando se le preguntó si se planteará en EE.UU. el problema racial si Obama logra finalmente la candidatura demócrata, Bush lo descartó totalmente.
"Creo que la mayoría de los estadounidenses son gente de mente abierta y van a elegir al presidente que proteja la seguridad de EE.UU. y mantenga bajos los impuestos. Mi idea es que la raza solo será un tema de debate si es propiciada por la prensa", indicó.
En Tel Aviv, Bush reiteró el miércoles su firme apoyo a Israel y su voluntad de seguir impulsando un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos. (EFE).