Aldea Global (26-11-2014)

REHENES
Bogotá – Los dos soldados secuestrados por las FARC fueron liberados ayer y el gobierno de Colombia espera ahora la liberación de los otros tres rehenes -el general Rubén Alzate, un suboficial y una abogada- para dar por concluido el episodio por el que interrumpió el diálogo en busca de un acuerdo de paz, que ambas partes mantienen desde hace dos años. Los soldados, César Rivera y Jonathan Díaz, habían sido raptados el 9 de este mes y fueron liberados ayer a la mañana en una zona rural cercana a la localidad Tame, en el departamento Arauca, fronterizo con Venezuela, con la mediación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y representantes de Cuba y Noruega. (Télam)

ESTUDIANTES
México DF – El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), informó que identificó tres restos más de los 30 recuperados en Cerro Pueblo Viejo, estado de Guerrero, y que no corresponden a ninguno de los 43 normalistas desaparecidos el 26 de septiembre en Iguala, tal como ya habían comprobado en otros 24 cuerpos hallados en ese lugar. Además, la organización civil Unión de Pueblos del Estado de Guerrero (Upoeg), que apoya la lucha de los padres de los 43 estudiantes desaparecidos hace casi dos meses sostiene que casi todos los jóvenes están vivos y fueron secuestrados por una banda criminal para usarlos como mano de obra esclava.
(Télam)

ATAQUES
Abuya – Una serie de ataques atribuidos al grupo islamista Boko Haram, incluyendo un atentado suicida cometido por dos mujeres, causó ayer decenas de muertos en varias ciudades del noreste de Nigeria, una de las zonas más castigadas por la violencia de la milicia que pretende instaurar un Estado islámico en el país africano. En Maiduguri, capital del estado de Borno y bastión de Boko Haram, dos mujeres se inmolaron con explosivos en un mercado con minutos de diferencia entre sí, y al menos 35 personas murieron alcanzadas por los estallidos, informaron fuentes de seguridad citadas por la agencia de noticias EFE. (Télam)

FRANCISCO
Estrasburgo – El papa Francisco alertó ayer ante el Parlamento Europeo sobre las “consecuencias dramáticas” de la crisis económica, reivindicó la democracia y advirtió sobre los riesgos de tolerar que el mar Mediterráneo se convierta en un “gran cementerio” por el creciente flujo de indocumentados que buscan llegar al continente. En un discurso dirigido a los 500 millones de ciudadanos de los 28 estados-miembro del bloque, que no eludió bordes políticos y que arrancó repetidos aplausos de los eurodiputados, el Pontífice abordó la dignidad de los europeos, aspecto que vinculó a la necesidad de cubrir “lo mínimo necesario para vivir del trabajo”. (Télam)