Atentado en China

Al menos 31 personas murieron y 94 resultaron heridas ayer en un atentado explosivo ocurrido en la localidad china de Urumqi, en la provincia occidental de Xinjiang, cuna de un fuerte movimiento separatista y hogar de la minoría musulmana uigur.
Los atacantes se abalanzaron en dos camionetas todoterreno contra un grupo de compradores que se encontraban en un mercado local en el céntrico parque Renmin y lanzaron explosivos antes de estrellar los vehículos, uno de los cuales explotó.
El presidente chino Xi Jinping urgió a castigar “con severidad a los terroristas” que perpetraron el ataque, ocurrido en medio de las tensiones políticas y sociales en esta región debido a las aspiraciones independentistas de la comunidad uigur.

Repudio.
También el presidente ruso, Vladimir Putin, quien regresó esta semana de China, condenó “resueltamente” el ataque que tachó de “crimen horrible y sangriento” en un comunicado de la oficina gubernamental.
En Washington, la Casa Blanca expresó también su solidaridad, días después de que Estados Unidos y China protagonizaran un fuerte roce diplomático luego de que el gobierno norteamericano acusara por primera vez ante un tribunal de su país a cinco militares por espionaje cibernético industrial.
“Estados Unidos condena el horrible atentado terrorista de hoy en Urumqi”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en un comunicado citado por la agencia de noticias EFE.
A la cadena de condenas se sumó también el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para quien “no hay justificación para el asesinato de civiles”, según señaló en un comunicado en el que expresó su deseo de que “los responsables comparezcan ante la justicia”.
El Ministerio de Seguridad calificó lo ocurrido como “grave incidente terrorista violento” y la policía acordó de inmediato la zona, informó la agencia de noticias Europa Press.
Sin bien nadie reivindicó el hecho, las autoridades apuntan a militantes separatistas de esta provincia que en los últimos meses perpetraron varios ataques. (Télam)