Berlín, París y Roma presionan a Londres

Los líderes de Alemania, Francia e Italia pasaron ayer al contraataque ante la crisis generada por el Brexit, con un encuentro en Berlín en el que prometieron dar un “nuevo impulso” a la Unión Europea (UE) y avisaron a Londres que no habrá negociaciones hasta que notifique oficialmente que abandona el bloque.
En vísperas de una cumbre de líderes de la UE para discutir el Brexit, las tres naciones más pobladas de Europa y más ricas de la zona euro buscaron presionar al Reino Unido para que invoque con celeridad el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que regula el proceso de salida y que sólo puede activar el país afectado.
La canciller alemana, Angela Merkel, en su carácter de anfitriona del presidente francés, Francois Hollande, y de su par italiano, Matteo Renzi, dijo que “acordamos que no habrá conversaciones informales ni formales sobre la salida del Reino Unido hasta que se realice la notificación de abandonar la Unión Europea”.
La declaración sienta las bases de lo que se prefigura como una dura pulseada entre el Reino Unido y la UE.
para definir su futura relación de la forma que cada una de las partes considera más conveniente para sí misma, luego de que los británicos votaran abandonar la UE en el referéndum del 23 de junio pasado.

Cameron.
El primer ministro británico, David Cameron, descartó en el Parlamento un segundo referéndum sobre la Unión Europea (UE) y dijo que aunque el Reino Unido votó abandonar el bloque, no debería dar la espalda a Europa ni al resto del mundo.
En su primera intervención en la Cámara de los Comunes desde que los británicos votaron en referéndum separarse de la UE, el premier conservador saliente afirmó que hay que respetar la decisión “soberana” del pueblo británico, si bien admitió que las negociaciones que hay por delante son “complejas” y “difíciles”.
“El Reino Unido abandonará la Unión Europea pero no debemos dar la espalda a Europa ni al resto del mundo”, dijo Cameron, quien había hecho campaña por la permanencia en la UE.
“Necesitamos determinar el tipo de relación que queremos con la UE y, con razón, esta es una decisión que deberá tomar el próximo primer ministro y su gabinete”, prosiguió.
Al mismo tiempo, el premier conservador, en el poder desde 2010 y quien seguirá en el puesto hasta octubre, tranquilizó a los ciudadanos comunitarios que viven en el Reino Unido al afirmar que sus circunstancias no cambiarán en forma inmediata. (Télam)

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