Brasil: un carnaval marcado por el clima político

MARIELLE FRANCO Y LULA FUERON HOMENAJEADOS EN LOS DEFILES

En Río de Janeiro la imagen de la activista Marielle Franco, copó el Carnaval, mientras un cartel de “Lula libre” saludó el paso de una alegoría que muchos asociaron al líder preso. Un muñeco gigante del presidente Bolsonaro fue abucheado. La consigna “Ele não” retumbó en todo el país.
RIO DE JANEIRO – En una de las tribunas del Sambódromo de Rio de Janeiro ayer a la madrudagada fue alzado el cartel “Lula Libre” para saludar el paso de la escola do samba Paraíso do Tuiuti con una alegoría que muchos asociaron al líder preso. Un par de horas más tarde desfiló la tradicional agrupación Mangueira homenajeando a la activista Marielle Franco, asesinada hace un año por una presunta “milicia” parapolicial.
Un monigote de más de 5 metros de altura reproduciendo la imagen de Jair Bolsonaro junto a otro de su esposa Michelle fue abucheado y alcanzado por latas de cerveza lanzadas por el público en los festejos de Olinda, en el nordeste, donde dos agentes de seguridad privada fueron destinados a escoltar los muñecos debido a la reprobación popular.

Varios carnavales.
“Ele não” (“Él no”) fue la consigna repetida por estudiantes de la Universidad de Brasilia en una avenida de la zona norte de la capital donde bailaron hasta el amanecer, pese a la lluvia, vestidas de color naranja , el elegido para mofarse del capitán retirado. Sociólogos e historiadores enseñan que en Brasil nunca hubo uno sino varios carnavales.
En la época del Imperio, los señores celebraban el suyo imitando al de Venecia con pelucas y vestidos costosos, mientras los esclavos lo festejaban a su modo, a veces a escondidas y arriesgándose a ser arrestados. En la actualidad la diversidad está asociada al abismo que separa a ricos de pobres, y a las particularidades de cada región.
Empresarios y estrellas de telenovelas de la Globo participaron en el nonagécimo baile carnavalesco realizado en el Hotel Copabana Palace. Hubo ríos de champagne y una actriz de telenovelas disfrazada de Sofía Loren luciendo joyas valuadas en 400 mil dólares paseándose junto a la piscina, según las crónicas publicadas en sitios especializados.
Afuera del hotel cinco estrellas, en los cordones callejeros de Rio, los perfumes eran distintos. Cientos de miles de personas siguiendo camiones con parlantes, bebiendo hectolitros de cerveza y entonando “marchinhas” sobre Bolsonaro y sus hijos envueltos en el escándalo de los prestanombres vinculados a las “milicias” .

Naranjas.
En el argot popular los testaferros reciben el apodo de “naranjas”. Ese color y esas frutas estuvieron entre las marcas de estos carnavales. Naranjas fueron mostradas por las chicas universitarias de Brasilia, danzando a dos kilómetros del palacio presidencial y también por los participantes en el bloque carnavalesco Unidos de Barro Negro, de Belo Horizonte.
Rodrigo Alves, miembros de Unidos, llevó tinta naranja para pintar a quien quisiera mofarse de los testaferros del mandatario. “El carnaval está cada vez más politizado, no queremos ofender a los que votaron a Bolsonaro, queremos hablar de los que están callados ahora cuando aparece la corrupción de este gobierno”, aseguró.

Vidriera nacional.
Ninguna fiesta popular mide mejor el ánimo brasileño que el carnaval. En el de Bahia, la popular cantante Daniela Mercury se despachó contra la “homofobia” del gobierno al que responsabilizó de implantar un sistema de “control policial” contra gays y lesbianas. Mercury y Caetano Veloso acaban de lanzar en conjunto el tema “Prohibido el Carnaval” que capta ese clima de época.
Ni el presidente, Jair Bolsonaro, ni ninguno de los miembros de su “clan” fueron vistos en el Sambódromo de Rio, considerado como la vidriera nacional porque sus desfiles son televisados en vivo para millones de brasileños y con retransmisiones en el exterior. Esa ausencia puede reflejar el temor a los abucheos de un gobernante que en la primera encuesta realizada a 50 días de su toma de posesión apareció con el 38 por ciento de popularidad, el peor resultado de todos los presidentes recientes en igual período. (Página12.com)