Candidatos retoman la campaña

UN DEBATE ENTRE LAS QUEJAS DE TRUMP Y LA SATISFACCION DE CLINTON

Algunas encuestas publicadas dieron por ganadora a Clinton mientras que en otras se impuso Trump. La mayoría de los medios consideró que en el debate, seguido por más de 80 millones de televidentes, la demócrata tuvo una mejor actuación.
Donald Trump criticó ayer al moderador y se quejó de su micrófono tras haberse visto forzado a defenderse de una catarata de ataques de Hillary Clinton durante su primer debate presidencial antes de las elecciones, un descontento que contrastó con la satisfacción de su rival demócrata con su propio desempeño.
Los candidatos retomaron ayer su frenética campaña a menos de seis semanas de las elecciones, pero sus actitudes opuestas sobre el debate fueron interpretadas como el reflejo más fiel sobre su resultado, en medio de disparidad en los sondeos y de opiniones contrarias de líderes demócratas y republicanos.
El presidente estadounidense, Barack Obama, en su primera reacción tras el debate, que fue el más visto de la historia, con más de 80 millones de televidentes, reiteró que Trump carece del carácter y la preparación necesarias para ocupar el Despacho Oval.
“Diría que el otro tipo (Trump) no tiene la preparación, el carácter o los valores fundamentales de inclusión, de hacer que todo el mundo tenga una oportunidad”, comentó Obama, y agregó que el debate evidenció que hay dos visiones “claramente opuestas acerca de hacia dónde debemos llevar al país”.
Encuestas publicadas por algunos medios dieron por ganadora a Clinton pero en otras se impuso Trump. La mayoría de los medios, no obstante, consideró que la demócrata tuvo una mejor actuación que el magnate republicano en el debate en la Universidad de Hofstra, en las afueras de Nueva York, el primero de los tres intercambios que mantendrán los candidatos antes de las elecciones del 8 de noviembre.

Trump.
Pero Trump quiso disputar ese consenso entre los medios y señaló a varios culpables de sus fallos en el debate, entre ellos el moderador, Lester Holt, y un micrófono supuestamente defectuoso.
“El volumen estaba mucho más bajo que el de ella y el sonido se cortaba. No podían oírme en la sala”, protestó Trump en una entrevista en el programa de televisión Fox and Friends, en la que también acusó a Holt de evitar los temas más espinosos para Clinton mientras a él le sometía a “preguntas hostiles”.
El magnate, que se mantuvo más respetuoso de lo habitual en el debate, diciéndole incluso a Clinton que era “muy importante” para él que se sintiera cómoda, aseguró que tenía previsto ser más agresivo con ella, pero en el último momento se echó atrás.
Trump dijo que hacia el final del debate, cuando Clinton sacó a relucir los insultos del magnate hacia muchas mujeres, él “iba a atacarla con las mujeres de su marido”, en referencia a las infidelidades del ex presidente estadounidense Bill Clinton.
“Pero decidí que no debería hacerlo, porque su hija estaba allí”, explicó el candidato republicano, según informó la agencia de noticias EFE.
Aunque se “contuvo” para “no herir los sentimientos de nadie”, Trump advirtió que “puede que ataque más duro” a Clinton en el próximo debate, programado para el 9 de octubre.

Clinton.
En el debate, Clinton puso en aprietos a su adversario porque aún no publicó su declaración de impuestos y por haber dicho que Obama no había nacido en Estados Unidos, entre otras cosas.
Frente a la batería de acusaciones que lanzó Trump, su rival demócrata se mostró ayer segura y radiante en una comparecencia ante los medios de comunicación en Nueva York.
“Alguien que se queja del micrófono no ha tenido una buena noche”, espetó Clinton en referencia a las denuncias de Trump.
“Creo que los espectadores tuvieron una verdadera oportunidad de empezar a comparar nuestras políticas”, opinó la ex secretaria de Estado, quien destacó las diferencias en cuanto a “temperamento, capacidad y cualificaciones” entre los dos candidatos.
Clinton eligió Carolina del Norte para hacer campaña el día después del debate, mientras que Trump tenía previsto un acto a última hora en Melbourne, Florida y una reunión a puerta cerrada con más de un centenar de líderes hispanos en Miami. (Télam)

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