Casi 26.000 personas bajo escombros

La gran mayoría de las víctimas fatales son de la provincia de Sichuan, donde miles de soldados, bomberos y civiles se apresuran a rescatar a los enterrados bajo los restos de escuelas, fábricas y hospitales.
Casi 15.000 muertos, más de 25.000 personas bajo los escombros y otras 1.400 desaparecidas indicaba ayer el último balance oficial sobre el terremoto que sacudió el lunes el sudoeste de China. Este sismo, el peor en los últimos 30 años, causó la muerte de 14.866 personas, de las cuales más de 14.000 pertenecen a la provincia de Sichuan y sus zonas vecinas, mientras 25.788 se encontraban bajo los escombros. La misma fuente había dicho temprano que había 14.051 desaparecidos, según afirmaciones del vicegobernador de Sichuan, Li Chengyun, pero luego corrigió la cifra y aseguró que los desaparecidos son 1.405.

Rescate desesperado.
Cientos de miles de soldados, bomberos y civiles se apresuraban por rescatar a los enterrados en Sichuan, en el sudoeste del país, bajo escombros de escuelas, fábricas y hospitales derrumbados tras el terremoto de magnitud 7,8 en la escala de Richter. Mientras, helicópteros militares arrojaban comida y medicinas a los sobrevivientes del desastre que quedaron aislados, y las autoridades advertían sobre nuevas calamidades por el bloqueo de ríos y por embalses a punto de colapsar.
El terremoto, que también se sintió en Tailandia, Pakistán y Vietnam, es el peor que ha golpeado China desde 1976, cuando murieron unas 300.000 personas. La magnitud de la catástrofe, que destruyó 3,5 millones de viviendas, obligó al primer ministro chino, Wen Jiabao, a trasladarse a la zona y coordinar las operaciones de rescate desde la ciudad de Dujiangyan.

Rescate.
El funcionario ordenó ayer que se duplique la presencia militar en la región afectada y el número de soldados destinados a las tareas de rescate se elevó a uno 100.000. En medio del desastre, los cuerpos de rescate lograron salvar a una mujer embarazada de ocho meses, Zhang Xiaoyan, quien pasó 50 horas atrapada entre los escombros después de colapsar el edificio de departamentos donde vivía, en Dujiangyan. "Estamos muy contentos. Hemos estado aquí gritando durante dos días", dijo Pan Jianjun, un familiar de la mujer, pero advirtió que "aún hay otras tres personas allí haciendo sonidos".
En Mianzhu, donde ya se confirmaron miles de muertes, unas 500 personas fueron rescatadas con vida de los edificios derrumbados, mientras que en Hanwang, un pueblo cercano a esa ciudad, los equipos de salvamento mantenían a una niña con alimentos y agua mientras luchaban por liberarla de las ruinas de una escuela.
El gobierno chino rechazó el ofrecimiento de Australia de un equipo de socorristas, dijo el vocero de la cancillería australiana, Stephen Smith, a la agencia italiana Ansa. Smith sostuvo que China agradeció la oferta, pero aclaró que las condiciones no son propicias para permitir el ingreso de rescatistas extranjeros al país. "Las dificultades extremas de transporte y comunicaciones en la región del terremoto son tales que en este momento la ayuda no puede ser recibida", agregó el vocero. (Télam).