Colombia elige presidente

Millones de colombianos participarán hoy de una trascendental elección para elegir entre cinco candidatos a su próximo presidente, luego de una campaña plagada de denuncias y chicanas que, según la mayoría de los sondeos, se dirimirá en la segunda vuelta electoral, convocada para el 15 de junio próximo.
La campaña sucia que se prodigaron durante las últimas semanas concentró la atención en el presidente Juan Manuel Santos, que buscará su reelección como candidato de Unidad Nacional (el Partido de la U) y Óscar Iván Zuluaga, postulante por el partido del ex presidente Alvaro Uribe, Centro Democrático.
Pero a estos aspirantes que tienden a hegemonizar la primera vuelta, ambos ubicados desde el centro hacia la derecha del espectro ideológico, aunque el uribismo es claramente más radical, se suman en el comicio de mañana la izquierdista Clara López (Polo Democrático), la conservadora Marta Lucía Ramírez (Partido Conservador), y el ex alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa (Alianza Verde).

Habilitados.
En total 32.975.158 de colombianos están habilitados para votar hoy, pero el promedio de ausentismo a las urnas promedia el 50 por ciento del padrón. De modo que si todos, repentina e impensadamente, concurrieran a sufragar habría que dejar de lado las encuestas previas y prepararse para un escrutinio muy complejo, pero ese nivel de participación es más que hipotético.

Sondeos.
Los sondeos de intención de voto anticipan un empate técnico entre Santos y Zuluaga con algo menos del 30 por ciento de los votos, es decir, ambos muy lejos del 50 por ciento más uno que los consagraría como ganadores en primera vuelta.
Y las proyecciones para la segunda vuelta también anticipan un empate técnico, de modo que todo hace prever que la campaña sucia que marcó las últimas semanas lejos de mitigarse se incremente para captar a un electorado tradicionalmente apático en cuestiones electorales y que estará seguramente más interesado en las noticias del Mundial de Futbol, en el que Colombia debutará ante Grecia el 14 de junio, un día antes de la segunda vuelta.

Acuerdo de paz.
De todos modos, en este proceso electoral no sólo se juega quién ocupará el gubernamental Palacio Nariño en el período 2014-2018 sino la continuidad o no de un modelo que se plantea como eje la firma de un acuerdo de paz con las FARC y el ELN, las guerrillas más añejas del mundo -ambas cumplen medio siglo en estos días-.
Esta disyuntiva entre los que quieren negociar la paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los que discrepan con ese proceso inaugurado por Santos es casi un slogan de campaña para el mandatario, pero tiene algunos matices.
La firma de la paz es un deseo de más del 65 por ciento de los colombianos, pero ese porcentaje disminuye drásticamente cuando la consulta es sobre la inserción en la política convencional de los líderes insurgentes. Ahí la mayoría se vuelca por la opción de que los delitos que se les imputan no queden sin castigo. (Télam)