Condenaron a campesinos

JUZGADOS POR MASACRE DE CURUGUATY

Once campesinos fueron condenados ayer a penas de entre cuatro y 30 años de cárcel por un tribunal que los encontró culpables de la llamada masacre de Curuguaty, en la que murieron 17 personas cuando la policía intentó desalojar a un grupo de labriegos que ocupaba un terreno en litigio, en el final de un proceso marcado por la polémica y cuestionado por los organismos de derechos humanos.
Las mayores penas fueron para Rubén Villalba, condenado a 30 años de cárcel por homicidio doloso, mientras que Luis Olmedo fue recibió 20 años y Néstor Castro y Arnaldo Quintana 18 años, todos ellos como coautores de homicidio. Las tres mujeres acusadas recibieron seis años de cárcel por ser
consideradas cómplices de homicidio -aunque podrán mantener la prisión domiliciaria-, por ponerse en la primera línea para “aparentar” tranquilidad.
Los otros cuatro acusados fueron sentenciados a cuatro años de prisión por asociación criminal e invasión de inmueble ajeno.
La lectura de la sentencia se vio interrumpida varias veces por las protestas de los abogados defensores y algunos de los asistentes a la sala, en el Palacio de Justicia, en Asunción, que reclamaron la libertad de los
acusados, mientras afuera cientos de personas respaldaban a los campesinos.
Entre otros argumentos, los defensores de los campesinos sostienen que es absurdo que ningún policía haya sido imputado y que no se tuvieran en cuenta las numerosas pruebas que presentaron a favor de sus defendidos.
La llamada masacre de Curuguaty ocurrió en la mañana del 15 de junio de 2012 en un predio rural que está en litigio entre privados y el Estado, cuando policías llegaron con la orden de desalojar a campesinos que
ocupaban el establecimiento.
En un confuso choque armado murieron 11 campesinos y seis policías, incidente que derivó en un juicio político en tiempo récord al entonces presidente constitucional Fernando Lugo, finalmente destituido por el
Congreso, dominado por la oposición. Ese golpe institucional llevó a la suspensión de Paraguay del Mercosur y de la Unasur. (Télam)

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