Crece el escándalo

El Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy pidió ayer a la Fiscalía que revise su contabilidad oficial después de que el juez que investiga al oficialismo confirmó la existencia de una cuenta paralela desde la que se pagó al menos la remodelación de la sede partidaria.
Tras el pronunciamiento judicial, el PP insistió en que sólo tiene una contabilidad, mientras el Ejecutivo guardó silencio, a pesar de que el escándalo sigue creciendo y afecta directamente al presidente del gobierno español, quien habría cobrado dinero en negro.
El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz afirmó en un escrito publicado el viernes pasado que existen indicios de que en el PP había una “cierta corriente financiera de cobros y pagos continua en el tiempo” al “margen de la contabilidad remitida al Tribunal de Cuentas”.
El magistrado, que se pronunció sobre una causa que se desprende de la investigación principal en torno a la contabilidad B del ex tesorero Luis Bárcenas, indicó que esa cuenta fue utilizada -entre otros extremos pendientes de indagación-, para pagar al arquitecto responsable de las reformas de la sede central del PP.
Las reformas del edificio de la calle Génova de Madrid fueron encargadas entre los años 2005 y 2011. (Télam)