Crisis en el Partido Popular

DIRIGENTES CRITICARON A MARIANO RAJOY

La ausencia de autocrítica por parte del presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, tras la debacle de su Partido Popular (PP) en las elecciones municipales y autonómicas del pasado domingo, abrió una crisis en la derecha española: algunos destacados dirigentes reclamaron públicamente cambios y otros preparan su retirada.
Rajoy reunió a la conducción ejecutiva del PP en la sede central de la calle Génova el día después de los comicios, pero su mensaje de continuar con la misma estrategia política hasta las elecciones generales de fin de año, sin hacer cambios en el gobierno ni en el partido, no logró calmar a algunos de los principales líderes territoriales castigados en las urnas.
El primero en elevar la voz fue el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, quien el lunes no estuvo en la reunión pero ayer lanzó dardos envenenados contra Rajoy, a quien le pidió que reflexione acerca de si debe buscar o no la reelección.
“Yo le diría al presidente: mírate al espejo y respóndete a ti mismo”, dijo Herrera en declaraciones a emisora Onda Cero.
“Si él considera que es el candidato, tiene todas las razones, legitimidades y motivos para serlo”, añadió el barón del PP, que resultó vencedor en su comunidad pero perdió la mayoría absoluta, lo que le llevó a plantearse la posibilidad de no ser candidato a la investidura.
Las palabras de Herrera resonaron con fuerza hasta la aparición de la polémica líder del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, que pese a vencer en la capital -por un estrecho margen- se verá superada por la candidatura de izquierda “Ahora Madrid” de Manuela Carmena, quien está en condiciones de gobernar con el apoyo de los socialistas.

Aguirre.
En claro contraste con la actitud de Rajoy, Aguirre no solo abogó por una “refundación profunda del PP”, que ella está dispuesta a liderar en Madrid, sino que también pasó a la ofensiva proponiendo “un frente de todos contra Podemos” para evitar que utilicen el ayuntamiento de Madrid para llegar a La Moncloa.
“Creo que el señor Rajoy estará preocupadísimo y tratando de buscar las mejores soluciones, porque es verdad que los electores nos han aplicado un correctivo muy importante”, dijo en una concurrida conferencia de prensa.
“Los resultados son muy malos y no los vamos a enmascarar”, añadió, para luego apuntar que serán “un acicate para acometer en el partido todas las reformas y cambios necesarios”.
“Me propongo llegar al fondo de la regeneración, el PP requiere una refundación”, subrayó Aguirre.

Liderazgo.
Antes de los comicios, fuentes de su entorno aseguraron que Aguirre buscaría arrebatarle el liderazgo del PP a Rajoy en caso de conseguir un triunfo en la capital y en escenario de claro retroceso de los conservadores en el resto del Estado. La primera premisa se cumplió a medias.
No obstante, Aguirre demostró que no está dispuesta a tirar la toalla, con lo que Rajoy puede tener graves problemas de cara a sus aspiraciones de reelección si crece la presión en torno a su figura por los catastróficos resultados del domingo.
En las elecciones municipales el PP perdió 2,5 millones de votos y la gran mayoría de los gobiernos de las capitales, y en lo que respecta al poder territorial se impuso en 9 de las 13 regiones autonómicas que fueron a las urnas pero no logró revalidar ninguna mayoría absoluta.
Además, la derecha podrá gobernar en Madrid, Castilla y León, Murcia y La Rioja solo si pacta con Ciudadanos; y con toda probabilidad perderá Aragón, Islas Baleares, Cantabria, Castilla La Mancha y la Comunidad Valenciana, si el Partido Socialista (PSOE) logra acuerdos con los partidos emergentes Podemos y Ciudadanos. (Télam)