David Cameron sufre dura derrota

El Partido Conservador del primer ministro británico, David Cameron, recibió una paliza en elecciones municipales, en coincidencia con un fuerte avance de un partido anti Unión Europea y anti inmigración, lo que suma presión sobre el premier de cara a las próximos comicios generales.
Como ya pasó en otros países de Europa, los electores castigaron al partido gobernante hartos de la crisis económica y de las políticas de ajuste, y el partido nacionalista, que fue la sensación de los comicios, se transformó en el receptor de este voto de protesta contra los políticos y la UE, según analistas.
Según los resultados definitivos, el Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) ganó 139 escaños municipales en las elecciones celebradas ayer en Inglaterra y Gales, mientras que el Partido Laborista, el principal de la oposición, ganó 291.
La agrupación centrista de los Liberales Demócratas, el socio menor de la coalición de gobierno, perdió 123 asientos de concejales, mientras que los conservadores de Cameron se llevaron lejos la peor parte, con la pérdida de 335, informó la cadena de noticias BBC.

Votos.
La cadena pública proyectó que, a nivel nacional, el laborismo obtuvo el 29% de los votos, los conservadores 25%, el UKIP 23% y los Liberales Demócratas 14%.
El líder del UKIP, Nigel Farage -cuyo partido fue una vez caracterizado por Cameron como un puñado de “chiflados, lunáticos y racistas”-, dijo que los resultados constituyen una “ola de conmoción” para todo el establishment político del Reino Unido.
“Este es un cambio enorme y auténtico para la política británica”, dijo Farage a la BBC.
“La gente que vota por nosotros está rechazando el establishment. Tres partidos, tres bancadas que se ven igual y siempre suenan igual y que están formadas por personas que básicamente nunca han tenido un trabajo en el mundo real”, agregó el dirigente.
Farage confirmó que será candidato en las elecciones generales del año próximo y que los resultados en las municipales ponen al UKIP en una “posición muy fuerte” de cara a los comicios.

Programas de ajuste.
El ascenso del UKIP acumula presión sobre Cameron, cuyo gobierno está aplicando duros e impopulares programas de ajuste, para detener la sangría de votantes antes de las próximas elecciones y a endurecer su postura respecto de la reforma de la Unión Europea y sobre inmigración.
Los resultados también podrían dar impulso a los miembros del partido de Cameron que desde hace tiempo piden al primer ministro que impulse una ley que plasme su promesa de celebrar un referendo sobre la permanencia del país en la UE alrededor del año 2017.

Cameron.
En reacción a los resultados, Cameron dijo que éstos constituyen “una gran lección” para los tres grandes partidos y agregó que su gobierno trabajará “realmente duro” para recaptar a los conservadores que hayan optado por el UKIP.
“En cuanto a los conservadores, entiendo por qué algunas personas que nos han apoyado antes no nos apoyaron otra vez; quieren que hagamos aún más por la clase trabajadora para solucionar las cuestiones que les preocupan”, señaló.
“Más para ayudar con el costo de vida, más para arreglar la economía, más para disminuir la inmigración, para ordenar el sistema de asistencia social. En ellos pondremos nuestro foco, ellos son nuestro foco, pero tenemos que hacer más”, añadió.

34 concejos.
En las elecciones, los votantes renovaron 34 concejos municipales de toda Inglaterra y en la isla de Anglesey, en Gales.
El líder del laborismo, Ed Miliband, dijo que reconoce el buen desempeño del UKIP, pero matizó que las dos terceras partes del electorado que no fue a votar demuestra “la cantidad de gente que se pregunta si hay alguien que pueda arreglar este país”. (Télam)