Donald Trump recibió a Angela Merkel

REUNION EN LA CASA BLANCA PARA TRATAR DE SUPERAR LAS DIFERENCIAS

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió ayer en la Casa Blanca a la canciller alemana, Angela Merkel, un encuentro cuya agenda estuvo marcada por la Unión Europea, la OTAN, Rusia y las relaciones comerciales, y que en medio de fuertes diferencias, se espera determine el futuro de la alianza transatlántica y configure la relación entre dos de los líderes más poderosos del mundo.
En conferencia de prensa, junto a Merkel, Trump no vaciló en reiterar que es partidario del “comercio justo” tanto o más que del “comercio libre”, en reprochar que “muchos países” habían sido “muy injustos” con los Estados Unidos, y en asegurar que “la inmigración es un privilegio, no un derecho”.
Poco habló el mandatario estadounidense de los puntos de contacto y discrepancia con su visitante sobre la relación entre ambas potencias. Merkel se mostró distante mientras Trump desarrolló lo que pareció más un discurso de campaña interna estadounidense que una conferencia internacional.
Trump pareció aproximar posiciones con Merkel en la defensa del “libre comercio”, pero puso su dosis de pimienta: “Soy partidario del libre comercio”, afirmó y matizó: “pero del comercio justo. Estados Unidos ha venido sufriendo un trato muy, muy injusto de otros países”.
Asimismo, aseguró que si algo “tiene en común” con la canciller alemana es el haber sido espiado por orden de Obama.
“Sobre las escuchas telefónicas de la anterior Administración, al menos tenemos algo en común”, dijo Trump.
Merkel, diplomáticamente, no respondió a ese uso para la política interna estadounidense de las polémicas escuchas de la NSA a grandes líderes alemanes, revelada en su momento por el ex espía Edward Snowden, ni tampoco al reclamo de Trump.

“Firme apoyo”.
En otro orden, Trump confió que en la conversación con Merkel le reiteró el “firme apoyo” de la Casa Blanca a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, pero pidió que los países miembros salden las cuentas con Washington.
“Le he reiterado a la canciller Merkel mi fuerte apoyo a la OTAN y también la necesidad de que nuestros aliados paguen su parte por los costos de la defensa”, remarcó Trump.
Donde más cómodo se mostró Trump es al confirmar que tanto Berlín como Washington iban a “trabajar para proteger juntos a nuestros pueblos contra el terrorismo islámico” y al resaltar que “Alemania es un miembro de la coalición contra el Estado Islámico”.En su breve intervención, la canciller alemana insistió en resaltar la participación común en Afganistán y en la lucha contra el grupo islamista radical Estado Islámico, y añadió que, según lo conversado con Trump, Estados Unidos y Alemania buscarían juntos soluciones políticas en Siria, Libia y Ucrania. (Télam)