EE.UU. aguarda lo peor de Harvey

INVESTIGAN SEIS MUERTES OCURRIDAS CERCA DE HOUSTON

Las autoridades de Texas dijeron ayer que temen que otras seis personas hayan muerto en el área alrededor de Houston como resultado de las torrenciales lluvias desatadas por la tormenta Harvey el fin de semana.
Tricia Bentley, portavoz de la oficina forense del condado de Harris, donde se sitúa la ciudad de Houston, anunció seis muertes desde el domingo “presuntamente ligadas al huracán Harvey”.
“Algunas personas pudieron haber tenido una emergencia médica y simplemente no pudieron encontrar ayuda por las inundaciones”, dijo Bentley.
Pero precisó que hará falta esperar los resultados de las autopsias para determinar las causas de muerte de esas personas.
Hasta el momento, las autoridades han confirmado tres muertes luego de que Harvey golpeó la costa del Golfo de México en Texas como un huracán categoría 4 (de una escala de 5), destrozando hogares y desatando lluvias sin precedentes en su paso hacia adentro del continente.
En Houston, una mujer se ahogó al abandonar su vehículo, y un hombre fue hallado muerto en un estacionamiento inundado. Otra persona murió cuando su casa se incendió durante la tormenta en el área de Rockport, donde Harvey tocó tierra.

Inundados.
Estados Unidos esperaba más inundaciones en la costa del Golfo por la tormenta Harvey, anunciaron las autoridades, mientras continuaban las lluvias torrenciales en Texas, en particular sobre Houston, la cuarta ciudad del país, literalmente bajo agua.
En botes, camiones y helicópteros, muchas veces con el agua hasta la cintura, socorristas buscaban ayudar a cientos de residentes de esta metrópoli de 2,3 millones de habitantes y sus alrededores antes de que recrudeciera el diluvio, cuyo pico se espera para el miércoles o jueves.
El pronóstico es incierto, pero se estima que Harvey se mueva lentamente hacia el este a lo largo de la costa en los próximos cinco días hasta el vecino estado de Luisiana, donde el presidente Donald Trump declaró la emergencia para permitir a las autoridades federales coordinar las operaciones de socorro.
La tempestad, que derribó casas, arrancó techos y privó de energía a centenares de miles de personas, dejaba por el momento tres muertos y una quincena de heridos.
Unas 2.000 personas ya habían sido rescatados y la Agencia federal para la gestión de emergencias (FEMA) estimaba recibir 30.000 personas en refugios temporales. En Houston, unos 5.500 habitantes ya estaban en albergues, una cifra que según el alcalde, Sylvester Turner, aumentará de manera “exponencial”.
“La gente está necesitando ropa, literalmente, vienen mojados”, dijo. “Tenemos niños, bebés, hasta adultos mayores, necesitan todo, necesitan ropa, comida, suministros médicos”.
En el sureste de Texas las precipitaciones ya superaron los 50 centímetros desde el jueves. Algunos lugares recibieron más de 70 centímetros. Y hay zonas en las que podrían caer de 40 a 50 centímetros más de lluvia esta semana, según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS). “Es un acontecimiento histórico, nunca hemos visto algo parecido”, dijo por su parte el titular de la FEMA, Brock Long.
Harvey golpeó la costa texana del Golfo de México el viernes con fuertes vientos de 215 km/h. El huracán categoría cuatro fue degradado a tormenta tropical y ahora son las lluvias torrenciales, no los vientos, los que representan la mayor amenaza.

Sube el agua.
Con calles anegadas, personas atrapadas y la mayoría de los comercios cerrados, Houston estaba paralizada.
“Es una locura ver cómo las calles por las que manejas todos los días están completamente bajo el agua”, dijo John Travis, un residente de la ciudad.
Las líneas de los centros de ayuda 911 estaban saturadas de llamadas, pero la cola para hablar con un operador ha caído a 10 personas, según un funcionario, en comparación con 120 a 250 el día anterior. (AFP)