Egipto: aprueban ley para limitar protestas

El presidente de facto de Egipto, Adly Monsour, aprobó ayer una polémica ley que limita las protestas en el país y provocó la preocupación de grupos de activistas y de derechos humanos, en momentos en que los seguidores del gobierno derrocado siguen reclamando en las calles.
La nueva ley parece estar escrita especialmente para evitar próximas manifestaciones de la conservadora Hermandad Musulmana y otras organizaciones islamistas que después de más de cuatro meses sigue pidiendo la vuelta al poder del gobierno de Mohamed Mursi, derrocado por un golpe de Estado cívico militar.
Según el texto de la norma, que se publicará hoy en el boletín oficial, se debe notificar a la policía con una antelación de tres a quince días cualquier convocatoria de protesta, y eso incluye los lugares por los que pasará la marcha, su fecha y sus demandas, así como los datos personales y de contacto de los organizadores.
Si las autoridades no autorizan la protesta, la decisión puede ser recurrida ante la Justicia, la misma que desde el golpe de Estado del 3 de julio pasado imputó a cientos de aliados de Mursi, y de líderes de la Hermandad Musulmana y su brazo político, los dos principales apoyos del mandatario derrocado.

Prohibidas.
Además, quedan prohibidas las reuniones “con fines políticos” en los lugares de culto y las marchas que partan o se dirijan hacia esos templos, así como llevar armas y artefactos explosivos y el uso de máscaras y mantas para “ocultar” los rasgos faciales.
Tampoco se podrán convocar protestas frente a edificios públicos cuando haya personas en su interior como en el caso del Parlamento, el Consejo de Ministros, sedes militares y de organizaciones internacionales, centros educativos, hospitales, museos o lugares arqueológicos, informó la agencia de noticias EFE.
De acuerdo al artículo 12, las fuerzas egipcias podrán disolver las protestas si se considera que pueden ser un “peligro” para la seguridad pública.
Para cumplir con esta prerrogativa, la policía podrá utilizar cañones de agua, gases lacrimógenos o porras, y si ninguno de esos medios funciona, podrá disparar al aire y hasta lanzar bombas de humo y de sonido.
Las armas de fuego se utilizarán “midiendo el peligro o el daño que suponen las protestas para los seres humanos o las propiedades”, aclara la ley. Finalmente, si alguno de estos artículos son violados, la ley establece penas de cárcel y multas. (Télam)