El peor ataque en una década

ATENTADO CONTRA UNA BASE MILITAR EN INDIA

En una nueva escalada, India sufrió ayer el peor ataque en más de una década contra una base militar en la disputada región de Cachemira con al menos 17 soldados muertos, e inmediatamente culpó a Pakistán y a los grupos insurgentes que apoyan una anexión a ese país vecino musulmán.
En medio de la madrugada, cuatro milicianos insurgentes lograron infiltrarse cuando se producía el cambio de guardia en la base militar de Uri, sede de un batallón de infantería, a sólo unos kilómetros del límite que divide de facto a Pakistán y la India, y que después de una década de conflicto sigue siendo escenario de atentados y combates.
El Comando Norte del Ejército indio indicó que los insurgentes infiltraron la base “fuertemente armados” y atacaron una zona vulnerable de la instalación, en donde lograron matar a 17 soldados.
No estaba claro cómo sucedió, pero en el medio del ataque las carpas y las barracas donde dormía buena parte del personal militar de la base se prendieron fuego.
El director general de Operaciones Militares indio, teniente general Ranbir Singh, explicó en una conferencia de prensa que “entre 13 y 14 de las víctimas se debieron a que las tiendas y demás alojamientos se incendiaron”.
Singh además afirmó que los cuatro atacantes eran extranjeros y miembros del grupo Jaish-e-Mohammad (JeM), una milicia insurgente islamista propakistaní, que Nueva Delhi califica de terrorista.
Además, el jefe militar denunció que en el lugar del ataque se encontraron “algunos artículos con marcas paquistaníes”, por lo que se comunicaron con el gobierno del país vecino para expresarle su más “grave preocupación”.
Según Singh, el gobierno indio siente “decepción” por el “apoyo continuado y directo de Pakistán al terrorismo y a grupos terroristas”. (Télam)

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