El PP se impuso en Galicia

LOS NACIONALISTAS EXTIENDEN SU HEGEMONIA EN EL PAIS VASCO

El Partido Popular consiguió un valioso triunfo que refuerza a Mariano Rajoy al revalidar su mayoría absoluta en Galicia, mientras los nacionalistas extendieron su hegemonía en el País Vasco y los socialistas retrocedieron en ambas regiones, en una doble cita electoral que no parece haber allanado el camino para la formación de gobierno en España.
El actual presidente de la Xunta (gobierno gallego) y candidato a la reelección por el PP, Alberto Núñez Feijóo, firmó su tercera mayoría absoluta consecutiva tras las de 2009 y 2012 con 47,57% de los votos y 41 diputados, uno más que hace cuatro años, escrutada casi la totalidad de los votos.
Feijóo, llamado a suceder a Rajoy en el liderazgo del PP, se consagra así como el líder territorial por excelencia de los conservadores, habiendo cosechado su éxito en los nuevos tiempos de fin del bipartidismo gracias a su capacidad para distanciarse de la corrupción de su partido con un discurso regenerador y vendiendo su propia gestión.
Esta victoria del PP en su feudo histórico y tierra natal de Rajoy, afianza al máximo líder de los conservadores de cara a la que puede ser su última oportunidad de formar gobierno y evitar la celebración de las terceras elecciones generales en un año.
No se pueden esperar por lo tanto un cambio en el rumbo que tomó Rajoy, quien tras fracasar en su intento de investidura a principios de septiembre se mostró dispuesto a volver a negociar con el Partido Socialista de Pedro Sánchez su paso del “no” a la abstención.
En cambio, el líder socialista, que se mantiene firme en su negativa, tendrá más difícil sostener su posición luego de haber cosechado los peores resultados histórico del PSOE tanto en Galicia como en el País Vasco, donde caen de 18 a 14 escaños y de 16 a 9, respectivamente y se dejan más de 130.000 votos.

Nacionalismo.
En el País Vasco, el Partido Nacionalista Vasco del actual lehendakari (jefe de gobierno) Iñigo Urkullu, consiguió una amplia victoria con 37,65% de los votos y 29 escaños, dos más de los que tenía, pero no alcanzó la mayoría absoluta, con lo que tendrá que pactar con otros partidos para gobernar, algo habitual desde 2001.
“Sabemos que necesitaremos el apoyo de otras fuerzas; ahora nos corresponde llevar a cabo nuestras ideas a través del diálogo y la cooperación”, afirmó Urkullu al valorar los resultados.
Según destacó, su intención es formar un gobierno “fuerte y estable” y su compromiso es “garantizar la convivencia social y política en Euskadi”.También reiteró su compromiso de conseguir “un nuevo acuerdo con el Estado de igual a igual”, una vía de pacto que contrasta con el desafió secesionista de Cataluña, una de las claves de su victoria.
Pero en las segundas elecciones sin ETA los independentista de EH Bildu resistieron en la segunda posición con 21,23% de los votos y 17 diputados, frente a la fuerte irrupción de Podemos, que se convirtió en la tercera fuerza política de Euskadi con 14,8% de los votos y 11 diputados, a costa de los socialistas. (Télam)

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