El ébola ya mató a más de 3 mil personas en Africa

El brote de ébola en África Occidental causó hasta el momento la muerte de al menos 3.093 personas y provocó 6.500 casos positivos, según el último relevamiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Liberia es el país más afectado por la enfermedad donde fue registrado el fallecimiento de 1.830 personas con 150 decesos en tan sólo dos días.
Por su parte, el gobierno de Sierra Leona, otro de los países afectados junto a Guinea Conarky, puso el jueves en cuarentena a tres provincias del país, en las que viven más de un millón de personas.
Según las autoridades sanitarias, durante los toque de queda se descubren casos de ébola que no se habrían identificado de no haberse aplicado esta medida por el miedo de muchas personas de acudir a los hospitales o por aquellos que se encuentran fallecidos en sus hogares.

Alerta.
Estudios recientes de la OMS alertaron que los casos de ébola podrían superar los 20.000 en cuestión de cinco a seis semanas si no se refuerzan de forma inmediata las medidas para controlar la epidemia.
En ese sentido, la organización con sede en Ginebra (Suiza solicitó una mayor ayuda financiera y de personal sanitario por parte del resto de los países ante la falta de médicos, enfermeras y camas que hay en la zona del brote.

Francisco.
El Papa Francisco instó el miércoles pasado a “que no falte la necesaria ayuda de la comunidad internacional”, durante un llamamiento tras la audiencia general en la Plaza de San Pedro.

Preguntas.
La Organización Mundial de la Salud dijo ayer que está recibiendo preguntas de donantes y organizaciones con las que colabora sobre los requerimientos para acelerar el uso de la terapia experimental contra el ébola basada en la sangre de pacientes que se recuperaron de la enfermedad.
La directora general adjunta de la organización, Marie Paule Kieny, explicó ayer que las terapias basadas en los anticuerpos presentes en la sangre de alguien que se curó del ébola (plasma o suero sanguíneo) están generando “entusiasmo”.
De una parte porque son métodos que están disponibles de manera relativamente fácil y, de la otra, porque los países afectados “no tienen que esperar a que alguien los desarrolle”, como en el caso de los fármacos y vacunas, que dependen de las compañías farmacéuticas y laboratorios.

Suero.
Kieny recordó que el suero sanguíneo es utilizado en otras terapias, además del ébola, “con un registro de seguridad que, en principio, es muy bueno”.
“La transfusión y la inoculación de suero (sanguíneo) son reconocidos como tratamientos seguros, pero no sabemos si será efectivo -en el caso concreto del ébola- porque no hay suficiente gente con la que se hayan probado”, explicó en declaraciones que reproduce la agencia EFE.

Experiencia.
La OMS ha dicho al respecto que ya a mediados de los años noventa hubo una experiencia de transfusión de sangre sin procesar a ocho enfermos de ébola, de los cuales siete sobrevivieron, pero que al no haber existido un “grupo de control” no hay seguridad de que la recuperación se debió total o parcialmente a la terapia.
Del brote actual, la entidad cuenta con información sobre un puñado de casos de infectados que se recuperaron, pero a los que no sólo se administró plasma, sino también algún fármaco experimental y que, además, recibieron atención médica altamente especializada, lo que también pudo ser clave para su supervivencia.
Kieny reconoció que el uso de la sangre como terapia es una cuestión delicada en países donde los sistemas de salud funcionan en medio de la precariedad, como Sierra Leona, Guinea Conarky y Liberia, donde se produce el actual brote de ébola, por lo que se tiene que prestar gran atención a que los donantes pasen las pruebas sanguíneas necesarias. (Télam)