Empezaron las primeras deportaciones de refugiados

Grecia inició ayer las deportaciones de refugiados a Turquía, en el marco del acuerdo logrado entre la Unión Europea y el país euroasiático, criticado por la ONU, y anunció que no tramitará aún demandas de asilo por el método rápido, de 15 días máximo, que prevé la nueva ley sobre refugiados aprobada el viernes.
Ayer temprano zarparon 136 personas de Pakistán, Bangladesh y Marruecos del puerto griego de Lesbos, todos subidos a dos ferris turcos que habitualmente trasladan turistas entre ambos países, con lo que la UE logra -pese a la improvisación- cumplir el calendario propuesto sin protestas de los afectados.
Cada uno de los deportados (todos varones) iba acompañado por un policía, según explicó una portavoz de Frontex, la agencia que gestiona las fronteras exteriores del bloque.
El grupo está integrado también por dos sirios que pidieron retornar voluntariamente, según señaló a un canal de TV el portavoz del comité del Gobierno griego para gestionar esta crisis, Giorgios Kiritsis.
Los expulsados no iban esposados ni los agentes armados, ninguno de ellos había solicitado asilo, según Frontex, y fueron trasladados a Dikeli, al norte de la ciudad turca de Esmirna.
Luego, desde la vecina isla de Quíos partió otro grupo de 66 personas. Horas después, la agencia turca Anatolia y la alemana DPA, informaban sobre la llegada de los refugiados al puerto turco de Dikili.
Los inmigrantes, cada uno con una o dos maletas y acompañados por funcionarios turcos, abandonaron el barco en dirección a las carpas donde serán registrados. Un segundo barco está de camino al puerto.

Expulsados.
Estas expulsiones constituyen la fase clave de la implementación del controvertido acuerdo firmado por el bloque europeo y el Gobierno turco el pasado 18 de marzo, con el que acordaron que todos los llegados ilegalmente a la UE a partir del 20 de marzo, salvo aquellos que requieran protección internacional, serían retornados al país bicontinental, que ahora la UE considera un destino seguro para los refugiados.
La medida, tomada en el marco de la más grave de crisis de refugiados que golpea a Europa en su historia, busca disuadir a los potenciales asilados, bloquear las llegadas de refugiados e inmigrantes, y llega luego de la incapacidad del bloque para gestionar la creciente ola de solicitantes.
En lo que va de año llegaron a Grecia en embarcaciones precarias más de 150.000 personas, un tercio de ellos niños. La mitad ha llegado a Lesbos. (Télam)